La investigación federal que lleva seis meses en curso en la región del cordón industrial avanza hacia una organización criminal que tendría como líderes a presos.
En el marco de más de una veintena de operativos -se estima entre 24 y 30 allanamientos- surgió un dato que golpea de lleno a las fuerzas federales: cinco integrantes de la Prefectura Naval Argentina con asiento en San Lorenzo quedaron bajo la lupa por presunta filtración de información a la banda investigada.
Por el momento, ninguno de los prefectos fue detenido. La Justicia ordenó el secuestro de sus teléfonos celulares y documentación, mientras continúa el análisis de pruebas. La situación genera especial atención porque, aunque Prefectura tiene jurisdicción sobre las vías fluviales, sus agentes acceden a datos sensibles de inteligencia y procedimientos antidroga que pueden ser de interés para organizaciones delictivas.
Conexión con el transporte
La investigación detectó además una rama de la banda vinculada al sistema de taxis de San Lorenzo.
Según trascendió, existiría una conexión directa con un referente de la Asociación de Taxistas local. De acuerdo a los fiscales, la organización utilizaba vehículos bajo la modalidad de “libres” para realizar tareas de logística y movimientos encubiertos en la ciudad.
(Noticia en desarrollo...)
