En una conferencia de prensa desde Rosario, el gobernador calificó el reclamo como "justo y genuino". El anuncio llega tras jornadas de tensión extrema, agresiones a la cúpula policial y un fuerte esquema de contingencia de seguridad.
El conflicto policial que mantuvo en vilo a la provincia de Santa Fe durante los últimos días parece haber encontrado una vía de resolución. En la tarde de este miércoles, el gobernador Maximiliano Pullaro anunció un incremento sustancial en los haberes de la fuerza de seguridad, estableciendo que ningún agente percibirá un salario inferior a los 1.350.000 pesos.
La medida busca descomprimir la protesta que se concentraba frente a la Jefatura de la Unidad Regional II en Rosario, marcada por la quema de cubiertas y un fuerte clima de hostilidad.
Durante su alocución en la Sala Walsh de la Sede de Gobierno, Pullaro detalló el esfuerzo fiscal para elevar los ingresos que, hasta hoy, oscilaban entre los $960.000 y $1.002.000. La nueva estructura salarial se compone de la siguiente manera:
• Piso Garantizado: $1.350.000 para todo el personal.
• Personal Operativo: Aquellos agentes en funciones de calle alcanzarán un mínimo de $1.438.835, gracias a la incorporación de la garantía de canasta básica y el aumento de la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP).
"Hicimos los esfuerzos necesarios para estar por encima de los niveles de inflación, aun en un contexto donde no hay crecimiento económico en el país", subrayó el mandatario, buscando validar el reclamo de los efectivos activos y retirados.
El futuro de los agentes sancionados
Un punto clave en la negociación es la situación administrativa de quienes participaron de la protesta. Si bien el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, prometió levantar la "disponibilidad" de manera inmediata para quienes retomen el servicio, el Gobierno confirmó que al menos 20 efectivos continúan bajo investigación por su rol en los desmanes.
Se espera que, tras el anuncio del nuevo piso salarial, el servicio se normalice de forma paulatina en toda la provincia, cerrando uno de los frentes de conflicto más sensibles para la gestión de Pullaro en lo que va de su gestión.
