El ex ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, volvió a quedar en el centro del debate público tras una audiencia judicial que pasó a cuarto intermedio en el marco de la causa que se sigue en su contra. A la salida de los tribunales, lejos de moderar su discurso, profundizó sus cuestionamientos y aseguró que el expediente “es netamente político” y que, después de cinco años de investigación, la Fiscalía no logró construir una prueba sólida.
“Para investigar al clan Alvarado hicimos dos años y medio de trabajo y conseguimos una condena a perpetua. Esta es una causa de cinco años donde la prueba más importante es un expediente que ya fue secuestrado del Ministerio. Eso me hace presumir que no se trata de una causa judicial, sino política”, afirmó con énfasis.
Saín vinculó su situación procesal con las investigaciones que impulsó durante su paso por el Ministerio de Seguridad y por el Organismo de Investigaciones, las cuales -según sostuvo- comprometían a “estructuras de poder muy fuertes”.
En ese marco recordó la condena al ex fiscal regional Patricio Serjal por juego clandestino y aseguró que esa causa “se construyó con pruebas producidas durante nuestra gestión”. También volvió a mencionar al senador provincial por el Departamento San Lorenzo, Armando Traferri: “Por las mismas razones por las que fue condenado Serjal, yo estimo que Traferri va a ser condenado cuando la causa llegue a juicio”.
El ex funcionario rechazó de plano cualquier acusación de enriquecimiento ilícito. “Yo soy un funcionario honesto. Vivo en un departamento de 75 metros cuadrados. Nadie me puede acusar de ser chorro o ladrón en ninguno de los cargos que ocupé en mi vida”, remarcó.
En otro tramo de sus declaraciones, fue durísimo con sectores de la Policía de Santa Fe. “Santa Fe tenía una cúpula policial de vagos. Laburaban tres o cuatro horas por día”, lanzó, aclarando que sus críticas apuntan a mandos específicos y no a la sociedad en general.
El punto más explosivo llegó al referirse a la actual política de seguridad. Saín sostuvo que la baja de homicidios en la provincia responde a un acuerdo implícito con el crimen organizado. “¿Por qué bajaron los homicidios? Porque Pullaro pactó con los criminales, con los narcos. Se ordenó el mercado: ‘paren, distribuimos el negocio, armamos una suerte de consorcios criminales’. Droga va a haber siempre”, señaló, al tiempo que advirtió que ese tipo de estrategias pueden generar alivio momentáneo, pero no soluciones duraderas.
Finalmente, confirmó que la causa por presunto espionaje tiene pedido de elevación a juicio y reiteró que todas sus intervenciones “fueron públicas” y que las investigaciones que encabezó “tocaron intereses que hoy explican muchas cosas”.
