Bajo la consigna de "gravedad institucional y humana", policías autoconvocados presentaron un petitorio al gobernador Pullaro exigiendo mejoras salariales, atención en salud mental y condiciones dignas de trabajo. La protesta se replicó en la capital provincial.
La ciudad de Rosario fue el epicentro de un reclamo que sacude las bases de la seguridad pública provincial. Frente a los portones de la Jefatura de la Unidad Regional II, en Ovidio Lagos al 5200, una multitud compuesta por policías en actividad, retirados, familiares y vecinos se concentró para visibilizar una crisis que, según denuncian, ya no admite más dilaciones.
El detonante inmediato de la movilización fue el reciente fallecimiento de dos suboficiales en la ciudad, hechos que la Asamblea de Autoconvocados utiliza para ilustrar el "agotamiento" y los "riesgos operativos" a los que está expuesto el personal de la fuerza.
El Dr. Gabriel Sarla, abogado, ex oficial y vocero único designado por la asamblea, fue el encargado de dar lectura a un documento dirigido directamente al gobernador Maximiliano Pullaro. El texto no solo reclama dinero; describe un sistema al borde del colapso humano.
"Atravesamos una situación de gravedad institucional y humana que impacta de modo directo en la prestación del servicio de seguridad pública", reza el petitorio.

Entre los puntos más urgentes se destacan la recomposición salarial, reclamando un haber inicial que no baje de la Canasta Básica Total; y la problemática de la salud mental, por la que los trabajadores de la fuerza reclaman la creación de un programa específico, confidencial y sin represalias, ante el aumento de casos de estrés traumático y suicidios.
El pedido al gobernador también hace foco en el régimen de guardias con el pedido de un ordenamiento que permita el descanso efectivo y previsibilidad mensual, y apunta a la infraestructura de las sedes laborales y el traslado de los uniformados, para lo cual reclaman mejoras en las comisarías y transporte gratuito de larga distancia para los efectivos que residen en el norte provincial y sufren el "desarraigo".
La tensión no se limitó a Rosario. En la ciudad de Santa Fe, una concentración de móviles y efectivos de la Unidad Regional I en el Parque Sur funcionó como una "réplica de solidaridad", enviando un mensaje claro al Ministerio de Seguridad: el malestar es generalizado en toda la bota provincial.
Mientras los autoconvocados exigen la creación inmediata de una mesa de trabajo con actas verificables y una audiencia urgente con las autoridades, el gobierno de Santa Fe no emitió respuesta oficial.
La advertencia de los manifestantes es tajante: de no haber novedades sobre plazos y responsables para implementar estas mejoras, las medidas de fuerza y visibilización se profundizarán en los próximos días.
