
Una familia de la ciudad de Fray Luis Beltrán vivió momentos de extrema tensión durante la noche del jueves, cuando al menos una motocicleta pasó frente a su vivienda y efectuó múltiples disparos contra el frente de la casa, el portón y un automóvil que se encontraba estacionado dentro del terreno. También resultó alcanzada la vivienda lindera, en un episodio que generó conmoción en un sector de la ciudad cercano a la autopista Rosario-Santa Fe.
El ataque ocurrió alrededor de las 23.30, cuando los integrantes de la familia ya se encontraban descansando. Según relataron, comenzaron a escuchar fuertes detonaciones y, al salir o intentar comprender lo que sucedía, descubrieron que varios impactos habían dado contra su propiedad y la del vecino.
De acuerdo con el testimonio de una de las víctimas realizadas a El Tres, una motocicleta se detuvo frente a las viviendas y desde allí comenzaron a efectuar los disparos. “Empezaron los disparos y arrancaron enseguida”, contó, al tiempo que precisó que los tiros impactaron en el portón de su casa, en el automóvil familiar y también en la pared de la vivienda vecina.
Personal policial trabajó posteriormente en el lugar y realizó las pericias correspondientes. Según indicaron los damnificados, los agentes habrían levantado alrededor de ocho vainas servidas, aunque en la escena se hablaba de una mayor cantidad de detonaciones.
La familia aseguró que no recibió amenazas previas ni encontró mensajes vinculados al ataque. “No dejaron nada, tiraron y se fueron”, sostuvo la víctima, quien además remarcó que un vecino alcanzó a observar la secuencia del paso de la motocicleta y los disparos.
El episodio generó un fuerte impacto emocional en los moradores de la vivienda, especialmente porque minutos antes los integrantes de la familia todavía permanecían despiertos en distintos sectores de la casa. “Hacía diez minutos que me había ido a acostar con los chicos, así que fue un susto terrible”, expresó.
Los damnificados afirmaron además que jamás habían atravesado una situación similar en el barrio y que siempre consideraron a la zona como tranquila. “Nunca pasó nada de eso”, remarcaron. Incluso señalaron que tanto ellos como el vecino afectado son trabajadores y no mantienen conflictos con nadie. “Somos una familia como cualquier otra, gente que trabaja y no tiene problemas con nadie”, sostuvo la víctima.
Mientras la investigación intenta establecer el motivo del ataque y la identidad de los responsables, el miedo y la incertidumbre dominan ahora a las familias afectadas. “No sabemos qué hacer”, reconocieron, todavía conmocionados por una situación que, creen, podría haber sido producto de una equivocación.
- Actualidad
- Visitas: 33
