Xiomara, de 14 años, y Alex, de 17, obtuvieron siete medallas, entre ellas tres de oro, en el Campeonato Mundial disputado en Cartagena de Indias. Ambos integraron la Selección Argentina, que alcanzó el tercer puesto en el medallero general. Su padre, Aníbal Barreto, formó parte del cuerpo técnico nacional y destacó el esfuerzo deportivo y económico que permitió concretar la participación.
El kickboxing de la región volvió a destacarse en el escenario internacional gracias a la extraordinaria actuación de los hermanos Xiomara y Alex Barreto, quienes conquistaron tres títulos mundiales y otras cuatro medallas de plata en el Campeonato Mundial de la Federación Mundial de Kickboxing (WKF), celebrado en Cartagena de Indias, Colombia, durante octubre.
Los jóvenes deportistas, de 14 y 17 años, respectivamente, integraron una delegación argentina compuesta por aproximadamente 130 competidores de diferentes provincias. Ambos viajaron acompañados por su padre y entrenador, Aníbal Barreto, quien fue convocado para desempeñarse como técnico de la Selección Argentina, coronando así una trayectoria de varios años de trabajo en el desarrollo de las artes marciales y los deportes de combate.
En diálogo con SÍNTESIS, Barreto repasó el camino recorrido por sus hijos, los resultados obtenidos en Colombia, las exigencias del alto rendimiento y las dificultades económicas que enfrentan los deportistas argentinos para participar en competencias internacionales.
Siete medallas y tres títulos mundiales
La actuación de los hermanos Barreto dejó un balance sobresaliente, con siete medallas obtenidas en distintas modalidades de competencia.
Xiomara Barreto, de 14 años, se consagró bicampeona mundial al obtener dos medallas de oro, una en Light Contact y otra en Boxeo. Además, consiguió dos medallas de plata en Kick Light y Low Kick.
Por su parte, Alex Barreto, de 17 años, alcanzó el título mundial en Light Contact y sumó dos subcampeonatos, con medallas de plata en Point Fighting y Kick Light.
Ambos habían conseguido su clasificación al certamen internacional tras consagrarse campeones en sus respectivas categorías durante la Copa Argentina 2026, disputada el 22 de marzo en Castelar, provincia de Buenos Aires.
Los resultados adquirieron todavía mayor relevancia por el nivel de los participantes. Según explicó Aníbal Barreto, el campeonato reunió representantes de numerosas naciones, entre ellas Rusia, Bielorrusia, Alemania, Bulgaria, Austria, Estados Unidos, Brasil, Chile, Puerto Rico y el país anfitrión.
Se trató de una competencia de carácter amateur, aunque con deportistas de elevada preparación técnica y física, muchos de ellos encaminados hacia el profesionalismo.
Delegación argentina en Colombia
De un Mundial en España a dirigir la Selección Argentina
La historia deportiva de la familia Barreto tiene antecedentes internacionales. Hace aproximadamente tres años, una destacada actuación de Alex en un torneo realizado en Gualeguaychú llamó la atención de integrantes de la estructura técnica nacional de la WKF.
Aquella participación abrió las puertas para que el joven compitiera posteriormente en el Mundial de España, donde obtuvo dos títulos mundiales y una medalla de plata.
"Nos fuimos al Mundial de España con Alex y salió bicampeón mundial. También trajo una medalla de plata en otra modalidad", recordó su padre, quien en aquella oportunidad participó como asistente técnico.
Desde entonces, los resultados en campeonatos nacionales y el trabajo sostenido con ambos jóvenes permitieron consolidar su presencia en el seleccionado.
La convocatoria de Aníbal Barreto como técnico para el Mundial de Colombia representó otro paso importante en esa trayectoria. Su designación fue autorizada por Carlos Suárez, representante oficial de la WKF en Argentina y director mundial de la División Amateur de la organización.
El entrenador explicó que la numerosa delegación argentina exigió una importante coordinación entre los integrantes del cuerpo técnico, ya que las competencias se desarrollaban simultáneamente en diferentes áreas.
El resultado colectivo también fue significativo: Argentina terminó tercera en el medallero general, mientras que Rusia se quedó con el primer puesto.

El sacrificio económico detrás de las medallas: un viaje de casi 10 millones de pesos
Uno de los aspectos que Barreto destacó especialmente fue el esfuerzo necesario para financiar la participación internacional.
A diferencia de las delegaciones de otros países, cuyos integrantes cuentan con programas estatales de respaldo económico y preparación centralizada, los representantes argentinos debieron afrontar buena parte de los gastos con recursos propios. "Nosotros nos pagamos todo, cada uno", explicó.
En el caso de la familia Barreto, el costo total del viaje, la estadía y la participación en Colombia se ubicó, según estimó el entrenador, entre 9 y 10 millones de pesos. Para reunir los fondos organizaron rifas, actividades solidarias y distintas iniciativas comunitarias. También recibieron colaboración de particulares y apoyo institucional.
En ese sentido, Barreto destacó especialmente el acompañamiento del senador provincial Armando Traferri, a quien reconoció como uno de los principales impulsores que hicieron posible el viaje. Asimismo, mencionó la colaboración recibida desde Puerto General San Martín para desarrollar actividades destinadas a recaudar fondos.
"Nos ayudó el senador Traferri, la verdad que fue uno de los impulsos más grandes que tuvimos. Si no hubiésemos tenido su apoyo, hubiese sido muy complicado, porque todo sale en dólares", señaló.
El entrenador también comparó las condiciones de preparación de las distintas delegaciones. Según relató, algunos seleccionados extranjeros contaron con varios meses de concentración y entrenamiento conjunto, mientras que los argentinos pudieron reunirse apenas tres días antes del inicio del campeonato.
"Nos juntamos tres días antes del Mundial, ahí en Cartagena, a entrenar como selección. El trabajo en equipo es muy importante y ellos están afianzados desde hace meses", explicó, al referirse a las ventajas que representa contar con una estructura de preparación sostenida.

Entrenamiento, disciplina y una vida dedicada a las artes marciales
Más allá de los resultados deportivos, Barreto destacó que los logros de sus hijos son consecuencia de muchos años de preparación. El entrenador, que también posee trayectoria como maestro de Kung Fu, explicó que Alex y Xiomara crecieron vinculados a las artes marciales prácticamente desde sus primeros años de vida. "Desde que nacieron estaban gateando y ya estaban tirando patadas, tirando puños", recordó.
Sin embargo, aclaró que la experiencia temprana no alcanza por sí sola para competir al máximo nivel. "Podés tener el talento natural, pero son muchas las condiciones. Trabajar en alto rendimiento requiere primero encontrar el equipo de trabajo importante y adecuado para eso", sostuvo.
En ese proceso, explicó, resulta fundamental desarrollar de manera conjunta las capacidades físicas, técnicas y emocionales. "Los chicos tienen que entrenar varias condiciones importantes: la parte física, la parte técnica y la emocional también. Eso se va llevando y se va progresando con el tiempo", indicó.
El entrenador subrayó que la preparación debe ser gradual y responsable, particularmente en disciplinas de contacto, donde los competidores necesitan contar con una adecuada formación antes de afrontar determinados desafíos.
Alex y Xiomara combinan las exigencias del entrenamiento con sus obligaciones escolares. Ambos están vinculados a la Escuela Nº 328 de Puerto General San Martín, al tiempo que la familia desarrolla actividades en su gimnasio de San Lorenzo.
El kickboxing y las distintas modalidades de competencia
Durante la entrevista, Barreto también explicó algunas características del kickboxing, una disciplina que experimentó un crecimiento importante en la participación de niños y adolescentes.
El deporte contempla diferentes modalidades, tanto sobre ring como sobre tatami, con reglamentos específicos que establecen las técnicas permitidas y las condiciones de contacto.
Algunas modalidades priorizan la velocidad, la precisión y el desarrollo técnico, sin permitir el nocaut, mientras que otras incorporan un contacto de mayor intensidad.
En ese marco, el entrenador destacó la importancia de los controles médicos y de adaptar las exigencias a las condiciones de cada deportista.
También señaló que, en el caso de Alex, una condición de salud que requiere seguimiento médico llevó a orientar su participación hacia modalidades que no permiten el nocaut, mientras continúa con su tratamiento.
Por su parte, Xiomara también desarrolla una carrera vinculada al boxeo y fue seleccionada para participar en los Juegos Evita, ampliando así sus desafíos deportivos.
Team Escorpión: una escuela que proyecta nuevos competidores
La actividad de la familia Barreto se desarrolla en San Lorenzo a través de Team Escorpión, escuela de artes marciales y deportes de combate que trabaja de manera asociada con Guerrero Boxing, junto a Alexis Camejo.
Desde ese espacio, Aníbal Barreto busca continuar formando deportistas y consolidar un equipo competitivo que pueda representar a la región en campeonatos nacionales e internacionales.
El entrenador remarcó que la experiencia acumulada en cada torneo resulta indispensable para mejorar el rendimiento y afrontar competencias de mayor exigencia.
"Me importan muchísimo las horas de vuelo que hay que tener, porque eso hace a la tranquilidad, a la libertad y a seguir proyectando", expresó.
Entre los próximos objetivos aparecen los campeonatos nacionales previstos para marzo, que permitirán buscar la clasificación a los Panamericanos, y el próximo Campeonato Mundial de la WKF, que se disputará dentro de dos años en Rumania.
"Hay que empezar a juntar desde ahora", señaló Barreto, consciente de que el desafío económico volverá a ser tan importante como la preparación deportiva. El entrenador confía en que para entonces puedan sumarse nuevos representantes de San Lorenzo y la región al equipo nacional.
Mientras tanto, los tres títulos mundiales y las siete medallas obtenidas en Colombia constituyen un nuevo motivo de orgullo para el deporte regional y reflejan una historia familiar construida sobre años de entrenamiento, compromiso y perseverancia.
Con una escuela que continúa creciendo y dos jóvenes campeones que ya acumulan experiencia internacional, la familia Barreto proyecta nuevos desafíos con la expectativa de seguir llevando el deporte regional a los principales escenarios del kickboxing mundial.
