
El cantante sanlorencino llegó a la instancia decisiva del certamen del Festival Nacional del Tango, donde fue uno de los dos finalistas entre 16 representantes de todo el país. Aunque no obtuvo el primer puesto, recibió el reconocimiento del jurado, el afecto del público y nuevas invitaciones para continuar su carrera en distintos escenarios tangueros.
Marcelo Palacios regresó de la ciudad cordobesa de La Falda con la satisfacción de haber cumplido uno de los mayores desafíos de su trayectoria artística. El cantante sanlorencino, que había llegado al tradicional Festival Nacional del Tango tras consagrarse semanas atrás en el Pre La Falda de Rosario, no logró quedarse con el primer puesto, pero protagonizó una destacada actuación que lo llevó hasta la definición del certamen y le abrió nuevas puertas en el circuito tanguero nacional.
Luego de una preparación marcada por el recuerdo de su padre, el recordado Nito Palacios, y de haber elegido nuevamente "El Bazar de los Juguetes" como homenaje personal, el intérprete vivió una experiencia que definió como inolvidable.
Una jornada intensa desde la mañana hasta la noche
Palacios contó que toda la actividad comenzó el viernes a las 10 de la mañana, cuando los representantes de las 16 subsedes del país fueron convocados al Auditorio Municipal Carlos Gardel para realizar la acreditación. A partir de ese momento, el cronograma fue ininterrumpido. "Es un trajín todo el día, la verdad que todo el día", resumió.
Después de la acreditación llegaron el sorteo para definir el orden de actuación, las pruebas de sonido, la entrega de las pistas musicales, el almuerzo, el traslado al hotel y, pocas horas después, el regreso al auditorio para el inicio del espectáculo.
La suerte determinó que el representante de la subsede Rosario ocupara el puesto número 12 entre los 16 participantes masculinos.
Tal como Palacios había anticipado antes de viajar, esta edición del festival presentó un formato renovado en el que los concursantes actuaron en el mismo escenario y durante la misma programación que los artistas consagrados.

La experiencia superó todas sus expectativas.
"Estás detrás del escenario mezclado con todos los artistas. Yo estaba sentado al lado de Nahuel Penissi, que era la figura principal del festival", relató.
También destacó las características del escenario principal. "El auditorio es un hermoso lugar, realmente muy lujoso, muy lindo, y el sonido es espectacular".
La competencia fue evaluada por un jurado formado por cuatro integrantes, entre ellos el reconocido guitarrista y compositor Esteban Morgado, invitado especialmente para esta edición.
La primera interpretación de Palacios fue "El Bazar de los Juguetes", el tango que había elegido en homenaje a su padre y con el que también había ganado la clasificación en Rosario. Terminada la primera ronda, el jurado deliberó y anunció quiénes debían volver al escenario para definir el certamen.
En la categoría masculina sólo quedaron dos finalistas. "El representante de La Falda, Mariano Jarjal, un joven tucumano de 21 años que representaba a la subsede local, y yo, que representaba a la subsede Rosario", recordó Marcelo.
La definición le permitió interpretar un segundo tema, "Canción desesperada", una obra que forma parte de su repertorio habitual y que, según explicó en distintas oportunidades, le ha brindado numerosas satisfacciones.
El cantante destacó además una particularidad del formato. "El primer tema lo cantás quizás para la mitad del público, entre 16 hombres y 16 mujeres. Pero el segundo tema lo cantás para todo el público. Es como dar un show, porque ahí ya tenés la gente que te quiere a vos, la gente que te elige", explicó.
Durante el desarrollo del espectáculo, incluso, la organización entrevistaba a los espectadores para conocer cuáles eran sus artistas preferidos. "Realmente es un evento espectacular", resumió.

El reconocimiento que más valoró
Finalmente, el primer puesto quedó en manos del representante local, pero lejos de vivirlo como una frustración, Palacios eligió quedarse con todo lo que recibió durante esos dos días. "Más allá de no ganar, el jurado vino a felicitarme, a decirme que lo mío era espectacular", contó y reveló que “les agradecí especialmente la posibilidad de haber llegado a la instancia decisiva, que me dieran la oportunidad de cantar el segundo tema, que era lo que yo quería para hacer la diferencia".
Las felicitaciones no terminaron allí. "Al día siguiente ya éramos todos amigos con los demás participantes. Venían todos a saludarme y felicitarme. Entonces me siento feliz por eso".
La despedida de los participantes dejó además importantes perspectivas para el futuro. Durante el agasajo final, representantes de distintas subsedes del país comenzaron a acercarse para invitarlo a competir bajo sus respectivas representaciones.
"Me preguntaban: '¿No querés venir a participar el año que viene a mi subsede?'. Me lo pidieron cuatro o cinco personas, así que ahora tengo que ver qué voy a hacer", reveló Marcelo.
Además, recibió una invitación para regresar a La Falda en enero próximo y participar del festival "La Estrella Sos Vos", una propuesta artística que reúne a destacados intérpretes de distintos géneros. "Hay muchas cosas buenas que sucedieron a raíz de todo esto que me pasó", afirmó.
Sin haber levantado el trofeo mayor, Marcelo Palacios regresó a San Lorenzo con algo que también vale como una consagración: el reconocimiento de un jurado de prestigio, el respeto de sus colegas y la certeza de que su actuación en el escenario más importante del tango argentino dejó una huella que promete abrir nuevos caminos en su carrera artística.
