Una sombra de incertidumbre se cierne sobre el polo agroindustrial de Santa Fe. La industria del biodiesel, motor clave de las exportaciones regionales, enfrenta lo que los empresarios del sector califican como una amenaza "letal": la posible exclusión definitiva del mercado de la Unión Europea (UE).
La controversia escaló tras la publicación de un documento de la Comisión Europea que redefine los criterios de riesgo de ILUC (Indirect Land Use Change o Cambio Indirecto del Uso del Suelo). En términos llanos, la UE busca determinar si la producción de ciertos cultivos destinados a biocombustibles está provocando la deforestación de tierras con alto valor de carbono en otras partes del mundo.
Por primera vez, la Comisión Europea categorizó a la soja como un cultivo de "alto riesgo ILUC", colocándola en el mismo escalafón que el aceite de palma. Esta decisión técnica tiene una consecuencia comercial inmediata: la prohibición de importar biodiesel derivado de soja, dejando a la colza -producida mayoritariamente en suelo europeo- como la única opción autorizada.
"El concepto de cambio indirecto del uso del suelo es un invento para eliminar competencia a las fábricas europeas y dejarnos afuera del único mercado", sentenció Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara).
El impacto en números
De implementarse esta medida durante 2026, las consecuencias para la economía argentina serían devastadoras ya que provocaría una importante pérdida de divisas con un daño comercial estimado en 350 millones de dólares anuales.
Otras consecuencia directa es el riesgo de cierre de plantas, ya que para muchas radicadas en Santa Fe, la UE es el único destino de exportación actual. Además se produciría una marcada desventaja geopolítica con Argentina, Brasil y Estados Unidos fuera del tablero energético europeo.
El futuro de las terminales portuarias de Santa Fe depende ahora de una pulseada donde la sostenibilidad ambiental y los intereses proteccionistas europeos chocan de frente con la realidad productiva del Cono Sur.
