
Hace poco más de un año, Gastón Vivas transformó la pesca deportiva en una iniciativa que canjea pescado por alimentos, prepara viandas y asiste a familias vulnerables de toda la región. Hoy, acompañado por un grupo de colaboradores, sueña con extender la ayuda a otras ciudades de la región.
Todo comenzó como un gesto personal de generosidad y terminó convirtiéndose en un movimiento solidario que ya involucra a un grupo de colaboradores que no para de crecer y beneficia a familias de distintas localidades del Cordón Industrial. Desde hace poco más de un año, Gastón Vivas transformó su pasión por la pesca deportiva en una herramienta de ayuda social mediante un proyecto al que bautizó "Pesca Solidaria".
La iniciativa nació de una pregunta sencilla. Tras regalar durante un tiempo los peces que obtenía en sus jornadas de pesca, Vivas pensó que podía multiplicar ese esfuerzo. "¿Por qué no cambiar el pescado por alimento para ayudar a la gente?", recordó sobre el momento en que decidió darle un nuevo rumbo a su hobby.
Desde entonces, cada salida a la costa del río tiene un objetivo solidario. Los pescados que captura son canjeados por alimentos no perecederos que luego se convierten en bolsones destinados a familias en situación de vulnerabilidad. La lógica es simple: cuanto mayor sea la cantidad de peces obtenidos, mayor será la cantidad de ayuda que podrá entregar.
El sanlorencino pesca exclusivamente desde la costa, generalmente tres o cuatro veces por semana. "Si no tengo pescadito, no tengo alimento", resumió para explicar la importancia que tiene cada jornada de pesca dentro del proyecto.

Un proyecto que dejó de ser individual
Su original tarea solitaria fue sumando voluntades con el paso de los meses. Hoy, un grupo de seis o siete pescadores lo acompaña cuando él no puede salir al río, reservándole parte de sus capturas para sostener la iniciativa.
Además, la comunidad comenzó a involucrarse de otras maneras. Vivas explicó que muchas personas ya no esperan recibir pescado para colaborar, sino que acercan directamente alimentos, ropa y otros elementos necesarios para las familias asistidas.
También creó un grupo de WhatsApp con colaboradores habituales que intercambian pescado por mercadería, mientras que otras personas responden a las publicaciones que realiza en sus redes sociales cada vez que dispone de nuevas piezas para canjear.
Incluso estableció diferentes modalidades de intercambio según el tamaño y valor del pescado. Mientras ejemplares pequeños pueden canjearse por un alimento no perecedero, especies de mayor porte, como una boga, representan un intercambio más importante que permite reunir una mayor cantidad de productos para los bolsones.
De los bolsones a las viandas solidarias
Con el crecimiento del proyecto también llegaron nuevas formas de asistencia. En los últimos meses, Pesca Solidaria comenzó a elaborar viandas utilizando parte de los pescados obtenidos junto con alimentos donados por vecinos y comerciantes.
Ya realizó entregas nocturnas y al mediodía, una modalidad que pretende seguir ampliando. "Cada día está creciendo un poco más, y se nota mucho", aseguró Vivas.
El proyecto también recibe el aporte de otros pescadores. Entre ellos destacó especialmente a Marcos, un vecino de Capitán Bermúdez que colabora con pescado obtenido mediante pesca embarcada. A ese apoyo se suma el de la Panadería Santafesina de esa ciudad, que dona pan y facturas para acompañar las comidas.
La solidaridad impulsada por Vivas no se limita a las ciudades ribereñas. Gracias a las donaciones de ropa y alimentos que recibe, también comenzó a realizar viajes hacia la isla junto a un amigo para asistir a familias que viven allí.
Actualmente la ayuda alcanza a vecinos de San Lorenzo, Fray Luis Beltrán y Capitán Bermúdez, aunque el objetivo inmediato es ampliar el radio de acción hacia Granadero Baigorria y Rosario. Su próxima meta consiste en preparar alrededor de 150 viandas para repartir entre personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad en ambas ciudades.

Torneos solidarios
Otra de las iniciativas impulsadas por Pesca Solidaria fueron los torneos de pesca deportiva con fines benéficos. Hasta el momento ya organizó dos encuentros, uno junto a la Municipalidad de San Lorenzo y otro con la Municipalidad de Fray Luis Beltrán.
En ambos casos, la inscripción consistió en la entrega de cinco alimentos no perecederos que posteriormente fueron destinados a familias necesitadas, mientras que los peces capturados fueron devueltos al río, respetando el espíritu de la pesca deportiva.
Ahora trabaja en la organización de un tercer torneo que se desarrollará en el nuevo playón de pesca del Campo de la Gloria, una vez finalizadas las obras. Según adelantó, espera que ese evento coincida con la inauguración oficial del espacio.
Cómo colaborar
Quienes deseen sumarse a la iniciativa pueden encontrar a Gastón en Facebook "Gastón Vivas (pesca solidaria)" o seguir el proyecto en las distintas plataformas digitales bajo el nombre "Pesca Solidaria", donde publica las jornadas de canje, las campañas solidarias y las actividades que organiza.
Con el correr de los meses, aquel simple intercambio de pescado por alimentos terminó convirtiéndose en una verdadera red comunitaria que demuestra cómo una pasión puede transformarse en una herramienta concreta para ayudar a quienes más lo necesitan.
