
Una vecina de Puerto General San Martín sufrió una fuerte caída cuando se dirigía en su motocicleta a trabajar. Denuncia que las "boquillas" abiertas por delincuentes convierten las calles en pistas de patinaje.
Lo que debería haber sido un trayecto habitual hacia el trabajo casi termina en una tragedia para una vecina de Barrio Bella Vista en Puerto General San Martín. El pasado miércoles, alrededor de las 6.40 de la mañana, el constante robo de cereal en la zona se cobraron una nueva víctima en la intersección de las calles Chile y Rosario.
La denunciante se desplazaba en su moto hacia su puesto de trabajo cuando, al llegar a la calle Chile -una vía clave para quienes se dirigen hacia la zona de las terminales y Petrobras-, se encontró con un montículo de soja derramada en plena calzada.
"Cuando vi el montículo ya era tarde. Me caí y me pegué un golpazo terrible. Con la soja te patinás y te cuesta un montón hasta levantarte", relató la mujer, quien quedó atrapada bajo su vehículo hasta que un vecino que pasaba en una camioneta la auxilió.
Zona liberada y burocracia judicial
El origen del problema es bien conocido por los habitantes de Puerto: la apertura sistemática de boquillas de camiones. Los delincuentes derraman el cereal para luego recolectarlo, dejando el excedente en el asfalto.
Al realizar la denuncia, la respuesta policial dejó un sabor amargo a impotencia. Según la víctima, los efectivos admitieron conocer incluso el domicilio donde se acopia el cereal robado en calle Chile, pero alegaron estar atados de pies y manos: "Nos dicen que necesitan una orden de Fiscalía y que sin eso no pueden hacer nada", le explicaron.
"Le doy gracias a Dios que solo fue un moretón, pero podría haber sido peor", concluyó la vecina, quien decidió hacer pública su situación para ver si la Justicia provincial decide intervenir.
