Tras las lluvias caídas en las últimas horas, el deplorable estado de los caminos hacia las terminales portuarias dejó a decenas de camioneros varados. Los Bomberos Voluntarios de Timbúes despliegan un operativo de asistencia ante la falta de infraestructura adecuada.

Una vez más, la llegada de las lluvias puso de manifiesto una problemática estructural que afecta al corazón productivo de la región: el pésimo estado de los caminos de acceso a los puertos. El reciente temporal no solo anegó las calzadas, sino que transformó las rutas logísticas en trampas de barro y agua, provicando que cientos de camioneros quedaran varados en condiciones críticas.
Ante la parálisis de la infraestructura y el aislamiento de los transportistas, el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Timbúes tomó la iniciativa para evitar que la situación se convierta en una emergencia sanitaria.

Una infraestructura en deuda
El reclamo de los conductores es unánime: la falta de mantenimiento y pavimentación adecuada en los ingresos portuarios convierte cualquier lluvia moderada en un escenario de caos. En esta ocasión, los anegamientos cortaron por completo el flujo de tránsito, dejando a los trabajadores a la deriva en las banquinas y accesos.
Frente a este escenario de abandono vial, los Bomberos Voluntarios de Timbúes activaron un operativo de control y acompañamiento. Desde el cuartel destacaron que estas acciones son parte de su misión permanente.

Mientras el agua comienza a retroceder lentamente, el estado de los caminos hacia los puertos sigue siendo extremadamente precario. Se recomienda a las empresas de transporte y a los conductores extremar los cuidados, ya que el deterioro del suelo tras el temporal representa un peligro inminente para la seguridad vial.
