
Un joven de 21 años fue aprehendido luego de que el dueño de la vivienda que alquila lo viera manipulando una pistola durante una discusión en el patio. La policía incautó un arma de guerra con la numeración limada y bolsas con un llamativo polvo rosado.
Un violento episodio intrafamiliar que pudo terminar en tragedia fue desactivado en la tarde del viernes gracias a la rápida intervención policial y al sistema de videovigilancia privado de una vivienda. El operativo dejó como saldo un joven detenido, dos mujeres demoradas y el secuestro de un arma de fuego de grueso calibre y drogas.
El hecho ocurrió alrededor de las 18.35 horas, en un domicilio ubicado en la calle Sánchez de Thompson al 100 de la ciudad de Roldán. Según fuentes policiales, la alerta fue emitida por el propio dueño del inmueble, quien al observar sus cámaras de seguridad notó una situación alarmante: uno de sus inquilinos se encontraba en medio de una acalorada discusión en el patio y manipulaba un arma de fuego.
Ante el peligro inminente, el propietario dio aviso inmediato al Comando Radioeléctrico y autorizó el ingreso de los uniformados a la finca. Bajo estrictas medidas de seguridad, los efectivos irrumpieron en el lugar y lograron reducir al sospechoso, identificado como Miguel S., de 21 años.
Durante el procedimiento, el clima se tornó tenso cuando dos jóvenes mujeres de 20 y 29 años intentaron entorpecer el accionar de los agentes, lo que derivó en su demora preventiva.
Secuestro de armas y "polvo rosa"
Al realizar la requisa correspondiente, el personal policial halló entre las pertenencias del masculino una pistola marca Bersa TPR calibre 9x19 mm, considerada arma de guerra. La misma tenía su numeración suprimida (limada) y estaba lista para el disparo, contando con su cargador y 5 cartuchos intactos.
Además del armamento, los efectivos secuestraron tres teléfonos celulares de alta gama y dos bolsas Ziploc que contenían una sustancia pulverulenta de color rosado, presumiblemente drogas sintéticas de diseño.
El caso quedó en manos de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía en turno. Para el principal implicado, Miguel S., se dispuso la formación de una causa por Tenencia de Arma de Fuego de Guerra y Tenencia Simple de Estupefacientes, a la espera de que se libre la orden formal de detención.
Por su parte, las dos mujeres recuperaron su libertad poco después del incidente. En cuanto al material estupefaciente incautado, fue remitido de inmediato a la División de Microtráfico de la ciudad de Rosario para la realización de las pruebas de campo pertinentes para determinar su composición exacta.
