Prefectura Naval y bomberos de la región amplían el radio de rastrillajes hacia el sur, tras el vuelco de la embarcación en la zona de Quinta Zelaya. Conmoción en la planta de Vicentin, donde trabajaban los cuatro compañeros.
Crece la incertidumbre y la angustia en la región tras concluir sin resultados positivos la segunda jornada de intensos rastrillajes en el río Paraná, para dar con los tres pescadores que cayeron al agua y desaparecieron de la superficie en jurisdicción de Fray Luis Beltrán.
Los equipos de emergencia de la Prefectura Naval Argentina (PNA) y dotaciones de bomberos de toda la zona continúan desplegando un operativo por agua y aire para dar con el paradero de los desaparecidos que se accidentaron el pasado jueves por la noche a la altura de Quinta Zelaya.
Fueron identificados como Gustavo Muñoz, Ezequiel Stegmann y Héctor Flores, todos ellos compañeros de trabajo en la planta de la cerealera Vicentinm junto a Rogelio C., quien logró sobrevivir. Según los datos oficiales y testimonios recabados en la causa, el grupo había decidido aprovechar una jornada libre para disfrutar de una excursión de pesca.
El dramático episodio ocurrió el jueves pasado, poco después de las nueve y media de la noche. Por motivos que aún son materia de investigación, la lancha en la que se desplazaban los cuatro amigos dio una vuelta campana, arrojando a todos sus ocupantes al agua.
En medio de la oscuridad y la desesperación, Rogelio logró aferrarse a un tacho flotante que le sirvió de improvisado elemento de salvataje, lo que le permitió mantenerse sobre la supericie y llegar por sus propios medios a la costa.
Posteriormente, fue auxiliado y trasladado de urgencia al Hospital Granaderos de Caballo, en San Lorenzo, con severos síntomas de hipotermia y en estado de shock, aunque su vida no corría peligro.
