Una mujer se presentó en la sede de Verificación Automotor de la Unidad Regional XVII para realizar el trámite correspondiente a una motocicleta Honda. Sin embargo, durante la inspección, los efectivos comprobaron que los guarismos del rodado no eran originales de fábrica y que los documentos exhibidos eran apócrifos.
Una situación particular se registró el viernes en la ciudad de San Lorenzo, cuando una mujer acudió a una dependencia policial para realizar la verificación de una motocicleta y terminó involucrada en un procedimiento por las irregularidades detectadas tanto en el vehículo como en la documentación que presentó.
Según informó la Unidad Regional XVII, el episodio ocurrió alrededor de las 11.30 en el Puesto de Verificación Automotor, ubicado en jurisdicción de la Comisaría 1ª, hasta donde la ciudadana llegó con una motocicleta marca Honda para cumplimentar el trámite de verificación policial.
Sin embargo, lo que debía ser un procedimiento administrativo habitual derivó en una intervención policial cuando los agentes encargados de inspeccionar el rodado advirtieron que los guarismos identificatorios de la motocicleta no eran originales de fábrica, una irregularidad que puede comprometer la identificación y procedencia del vehículo.
A esta situación se sumó un segundo hallazgo: al examinar la documentación presentada por la mujer, el personal policial constató que los papeles eran apócrifos, es decir, que no se trataba de documentación auténtica.
Trasladaron la motocicleta a la Comisaría 1ª
Ante las irregularidades detectadas, los efectivos dispusieron la remisión de las actuaciones y de la motocicleta a la Comisaría 1ª de San Lorenzo, dependencia correspondiente por jurisdicción, para continuar con los procedimientos de rigor.
Desde la sede policial no se informó si la mujer quedó demorada o si se adoptaron medidas judiciales en su contra. Tampoco brinda información sobre la procedencia del rodado ni sobre las circunstancias en las que habría adquirido la motocicleta.
Lo llamativo del episodio es que las irregularidades quedaron al descubierto cuando la propia mujer concurrió a la sede policial para realizar la verificación, un trámite destinado, precisamente, a comprobar la autenticidad de los elementos identificatorios de los vehículos.
