
Los actos por el 176º aniversario del paso a la inmortalidad del Padre de la Patria debieron modificar parte de su desarrollo debido a las condiciones climáticas. Hubo homenajes en el Campo de la Gloria y el monumento ecuestre, una ceremonia central en el Convento San Carlos, la entrega de una bandera a los Granaderos, un reconocimiento a Ángel Nanzer y la inauguración del Museo de las Infancias.
San Lorenzo volvió a rendir homenaje este lunes 17 de agosto al general José de San Martín, al cumplirse el 176º aniversario de su paso a la inmortalidad. La jornada, organizada por la Municipalidad, estuvo atravesada por el frío y la lluvia, que obligaron a introducir modificaciones en el programa previsto, aunque no impidieron el desarrollo de las principales ceremonias conmemorativas.
Las actividades comenzaron en uno de los lugares de mayor significación histórica de la ciudad: el Pórtico del Campo de la Gloria. Allí se realizó el izamiento de la bandera nacional y posteriormente fueron colocadas ofrendas florales al pie de las Alas de la Gloria, junto a la entonación del Himno Nacional Argentino.
Participaron autoridades municipales encabezadas por el intendente Leonardo Raimundo y el presidente del Concejo Municipal, Hernán Ore; concejales e integrantes del Departamento Ejecutivo; abanderados y escoltas de establecimientos educativos de la ciudad; Veteranos de Malvinas; representantes institucionales y efectivos del Destacamento local del Regimiento de Granaderos a Caballo.
En medio de una mañana particularmente fría y lluviosa, la comitiva se trasladó luego hasta el monumento ecuestre del general San Martín, ubicado en avenida Del Combate y San Carlos, donde también se depositaron ofrendas florales.

Ceremonia central en el Convento San Carlos
El núcleo central de la conmemoración tuvo lugar en el Museo Histórico del Convento San Carlos, ámbito estrechamente ligado a la historia sanmartiniana y al Combate de San Lorenzo.
Allí, junto a las autoridades de la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo, se concretó uno de los momentos simbólicos de la jornada: el intendente Raimundo y Luis Simonetti, presidente de la Asociación Cultural Sanmartiniana “Pago de los Arroyos”, de San Nicolás, entregaron una bandera argentina al Destacamento de Granaderos.

La enseña nacional será destinada al mástil principal del Pórtico del Campo de la Gloria, donde permanecerá como parte del conjunto ceremonial del histórico predio.
Otro de los momentos destacados fue protagonizado por la Asociación Cultural Sanmartiniana local, que entregó su máxima distinción, “El sable corvo de San Martín”, al licenciado Ángel Nanzer.
El reconocimiento estuvo dirigido a quien durante 35 años estuvo al frente del área de Cultura de la Municipalidad de San Lorenzo, período en el que desarrolló una extensa tarea vinculada con la preservación y difusión del patrimonio histórico y cultural de la ciudad, particularmente a través de la creación y consolidación de sus museos.
Gaitán: San Martín, libertador y padre
En su discurso, la presidenta de la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo, Adriana Gaitán, eligió apartarse de la figura estrictamente militar del Libertador para detenerse en una faceta más íntima: la de San Martín como padre de Mercedes Tomasa.
Recordó que, incluso desde el exilio y lejos de su tierra, San Martín acompañó la formación de su hija mediante consejos y enseñanzas que quedaron reflejados en sus conocidas máximas.
“En sus famosas máximas dejó plasmado un verdadero legado de valores: amor a la verdad, respeto, solidaridad, humildad, dulzura, amor a la patria y sensibilidad hacia quienes más necesitaban de los demás”, expresó.

Gaitán planteó que detrás del hombre que condujo ejércitos, atravesó los Andes y protagonizó las luchas por la independencia americana existía también alguien convencido de que la grandeza debía construirse a partir de valores humanos.
“Aquel hombre que había enfrentado ejércitos y atravesado inmensas montañas entendía que la verdadera grandeza no se encontraba solamente en vencer al enemigo, sino también en formar un corazón noble”, señaló.
Desde esa perspectiva, sostuvo que el legado sanmartiniano conserva una particular vigencia. “En tiempos en los que muchas veces se confunde grandeza con poder, San Martín nos recuerda que la verdadera grandeza está en servir, en enseñar, en amar y en vivir de acuerdo con los valores que defendamos”, manifestó.
Finalmente, convocó a que la fecha trascienda la formalidad de una efeméride: “Que cada 17 de agosto no sea solamente una fecha para recordar su muerte, sino una oportunidad para renovar nuestro compromiso con los valores que hicieron grande a aquel hombre que alguna vez soñó con una América libre”.
Raimundo: “Nada es imposible para la patria si los argentinos estamos unidos”
El intendente Leonardo Raimundo, por su parte, decidió prescindir de un discurso escrito y dirigirse directamente a los presentes.
Tras agradecer especialmente a las escuelas que participaron pese a las adversas condiciones climáticas, señaló que el 17 de agosto, aunque recuerda un fallecimiento, “no es un día triste para los argentinos”, porque constituye también una celebración de la vida y del legado de quien es reconocido como Padre de la Patria.
Raimundo repasó brevemente algunos de los grandes hitos militares y políticos de San Martín: su formación y trayectoria en Europa, la marcha hacia San Lorenzo, el Cruce de los Andes, la campaña libertadora y sus responsabilidades de gobierno en Cuyo y Perú. Sin embargo, aclaró que su intención era detenerse en las enseñanzas que esa trayectoria puede ofrecer a la Argentina actual.

“Cuando conmemoramos una fecha como esta, los argentinos buscamos ejemplo, buscamos guía”, expresó. A partir de allí destacó dos grandes convicciones que, a su entender, atravesaron la vida del Libertador. La primera, la decisión de avanzar aun cuando los recursos parecen insuficientes.
“No hay imposibles si hay convicción, si hay seguridad, si hay proyecto”, sostuvo, y contrapuso las enormes dificultades que enfrentaron San Martín y sus hombres con las posibilidades que posee actualmente la Argentina.
“Imagínense en aquellas épocas, con nada, cruzar los Andes y vencer a uno de los imperios más grandes de la historia. Con casi nada”, planteó. Para Raimundo, aquella experiencia demuestra que la diferencia entre los recursos disponibles y la magnitud de los objetivos pudo superarse porque “había convicción”.
El segundo eje estuvo relacionado con la decisión de San Martín de colocar los intereses generales por encima de las disputas sectoriales y personales.
El intendente recordó la negativa del Libertador a intervenir con sus armas en las luchas internas argentinas y trasladó aquella conducta al presente, ya no en un contexto de guerras civiles, sino frente a las divisiones políticas y partidarias.
“Hoy no tenemos, gracias a Dios, ni guerras externas ni guerras civiles. Pero sí tenemos desafíos y hay también cortapisas, divisiones, afectaciones partidarias que a veces conspiran contra el futuro de la patria, contra el bien común, contra la unidad y los intereses colectivos”, sostuvo.
Y cerró su intervención sintetizando el mensaje que, según consideró, San Martín todavía puede ofrecer a los argentinos: “Nada es imposible para la patria si los argentinos estamos unidos”.
Una jornada de memoria, reconocimientos y nuevos espacios
La conmemoración tuvo además un significado especial para la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Lorenzo, que celebró un nuevo aniversario de su creación en la misma fecha dedicada a recordar al Libertador.
Finalmente, la jornada concluyó con la inauguración del denominado Museo de las Infancias, incorporando así un nuevo espacio al circuito cultural e histórico de la ciudad.

De esta manera, aun con un programa condicionado por la lluvia y las bajas temperaturas, San Lorenzo volvió a conmemorar al hombre cuya figura está inseparablemente ligada a la historia de la ciudad desde aquel 3 de febrero de 1813.
Pero los discursos pronunciados en el Convento San Carlos buscaron ir más allá de la evocación del militar victorioso. Tanto desde la mirada íntima propuesta por Adriana Gaitán como desde la lectura sobre el presente planteada por Leonardo Raimundo, la ceremonia puso el acento en un mismo legado: la vigencia de valores como el servicio, la convicción, el ejemplo, el interés común y la unidad como parte fundamental de la herencia sanmartiniana.
