Un grupo de cinco personas ingresó por la fuerza a una vivienda de calle Leopoldo Lugones. La policía debió trasladar de urgencia al menor, quien presentaba una herida profunda en el cráneo producto de un piedrazo.
Un episodio de extrema violencia urbana conmocionó esta jornada a la ciudad, cuando una disputa vecinal escaló a niveles críticos, dejando como saldo a una mujer herida y a su hijo de apenas 5 años con un traumatismo craneal severo.
El hecho ocurrió en una finca ubicada en calle Leopoldo Lugones al 100. Tras recibir un llamado de alerta a la Central 911 reportando disturbios, efectivos del Destacamento N° 5 se hicieron presentes en el lugar, encontrándose con un escenario que describieron como de "extrema tensión".
Al arribar, los uniformados hallaron a la propietaria de la vivienda con lesiones visibles en el rostro. Sin embargo, la situación más alarmante era la de su hijo: el niño presentaba una herida cortante profunda en el cráneo con abundante sangrado.
Ante la demora de la unidad sanitaria y la gravedad del cuadro del menor, los efectivos activaron el protocolo de emergencia. Madre e hijo fueron subidos al móvil policial y trasladados con urgencia hacia el SAMCO local para recibir las primeras curaciones y estabilizar la hemorragia.
Como fue el ataque
Según consta en las actuaciones labradas por la Unidad Regional XVII, la víctima relató que el ataque fue perpetrado por una familia vecina. "Irrumpieron por la fuerza cinco integrantes, en su mayoría menores de edad, y comenzaron a atacarnos con piedras dentro de nuestra propia casa", detalló la denunciante.
Uno de estos proyectiles impactó de lleno en la cabeza del niño, provocando la lesión que motivó su hospitalización inmediata.
La Fiscalía en turno de San Lorenzo tomó intervención en el caso. Dada la naturaleza del ataque y la violación de la propiedad privada, la causa fue caratulada bajo los delitos de "lesiones dolosas" y "violación de domicilio".
Mientras se aguarda el parte médico definitivo sobre la evolución del menor, la justicia ordenó medidas de resguardo para las víctimas, con el objetivo de impedir nuevos acercamientos o represalias por parte del grupo agresor.
