El local de comidas al paso, ubicado en la curva de Destilería, volvió a ser blanco de la delincuencia. Esta vez, los ladrones se llevaron luminarias que el dueño había instalado apenas horas antes.
La inseguridad en la región no da tregua y esta vez la víctima fue, una vez más, Gastón, el propietario del conocido carrito de comidas “Chori al Toque”. El comercio, ubicado en la intersección de Genaro Roldán y Ruta 11, sufrió un nuevo robo durante la madrugada de este miércoles que deja un sabor amargo por la impunidad del hecho.
Lo que más indignación genera en el propietario es la rapidez con la que actuaron los delincuentes. Con el objetivo de mejorar la visibilidad y sumar medidas de seguridad para el trabajo nocturno, Gastón había comprado e instalado tres reflectores nuevos el día martes.
"Había comprado los reflectores ayer... me levanto esta mañana y me los robaron a los tres. Los puse anoche mismo y esta mañana ya no estaban. Es de no creer", relató el comerciante con impotencia.
Pero, este no es un hecho aislado para el emprendimiento. Según confirmó su dueño, es la séptima vez en un año y medio que el carrito sufre hechos de inseguridad. A pesar de los esfuerzos por mantener el puesto en condiciones y brindar un servicio a la comunidad, la constante pérdida de pertenencias y herramientas de trabajo pone en jaque la continuidad del negocio.
La esquina de Genaro Roldán y Ruta 11 es un punto de alto tránsito, pero eso no parece disuadir a los malvivientes que actúan bajo el amparo de la noche. Por el momento, no hay detenidos por el hecho.

