Dylan Cantero, de 21 años e hijo del histórico fundador de la banda criminal Los Monos, volvió a ser atacado a tiros este lunes a pocos metros de su vivienda en la zona sur de Rosario. Fuentes oficiales informaron que el joven fue trasladado de urgencia y permanece en estado grave.
Según los primeros reportes, Cantero llegó en taxi al Hospital Roque Sáez Peña con dos heridas de arma de fuego, una en el abdomen y otra en la región lumbar. Debido a la gravedad del cuadro, fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde ingresó directamente al quirófano en código rojo.
El ataque ocurrió en inmediaciones de Caña de Ámbar y Pasaje 512, donde Cantero se encontraba acompañado por al menos dos personas más. Estos acompañantes también resultaron heridos y fueron derivados al mismo centro de salud. Las primeras versiones hablan además de un posible cuarto herido, que sería menor de edad, aunque aún no fue confirmado.
Antecedentes: tercer ataque en poco más de un mes
El episodio se suma a una seguidilla de hechos violentos contra el joven. El 15 de octubre, Cantero había sido baleado en el barrio La Granada, también en la zona sur rosarina, cuando cuatro tiradores abrieron fuego desde un auto blanco. En esa ocasión sufrió un disparo en la pierna derecha y fue trasladado en taxi al HECA.
La presencia del integrante del clan Cantero obligó entonces a la Policía a montar un operativo de seguridad especial en las adyacencias del hospital, con agentes del Grupo Táctico Multipropósito y del Grupo de Infantería de Respuesta Inmediata apostados con armas largas.
Un día después de aquel ataque, y mientras oficialmente se creía que el joven seguía internado, dos motociclistas balearon el HECA. Los disparos impactaron en una ventana donde opera el conmutador de emergencias, y una trabajadora resultó ilesa de milagro al mover su posición justo antes del impacto. Los agresores dejaron un mensaje dirigido a la víctima: “Dylan Cantero, no batas la cana”.
Investigación en curso
El fiscal Franco Tassini conduce la investigación del caso. Tras la balacera contra el hospital, tres sospechosos fueron detenidos al día siguiente, sorprendidos mientras quemaban parte de la moto utilizada en el ataque.
Posteriormente, el 23 de octubre, un adolescente de 16 años se entregó ante la Justicia luego de que se allanaran cinco domicilios vinculados a su entorno familiar. El menor está señalado como el presunto autor material de los disparos contra el HECA.
Las autoridades trabajan ahora para esclarecer las circunstancias del nuevo ataque y determinar si existe conexión con los hechos previos. Mientras tanto, la situación de Cantero permanece delicada y se aguardan partes médicos oficiales.
