
Las petroleras aplicaron un ajuste promedio del 1% este jueves. Existe una brecha de hasta $125 por litro entre las versiones premium de ambas banderas.
En el inicio de la jornada de este jueves, las estaciones de servicio amanecieron con nuevos valores en sus pizarras. Las compañías YPF y Shell aplicaron un incremento promedio del 1% en sus combustibles, una suba que responde principalmente a la actualización mensual de impuestos y al contexto inflacionario.
Con este nuevo ajuste, la nafta Súper de la petrolera estatal cruzó la barrera psicológica de los dos mil pesos. El impacto varía según la bandera y el tipo de combustible, ensanchando la brecha entre las opciones económicas y las de alta gama: Mientras YPF ofrece su nafta súper a $2.099 y la Infinia a $2.274, Shell lo hace a $2.165 (aproximado) la súper y a $2.400 en su versiónV-Power:
La estrategia de YPF: el "buffer de precios"
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que la suba es parte de un análisis integral de las variables de oferta y demanda. Sin embargo, trajo cierta previsibilidad al mercado al anunciar que se mantendrá por 45 días más el mecanismo conocido como "buffer de precios".
Este sistema funciona como un amortiguador que busca evitar que las fluctuaciones bruscas del mercado internacional de crudo se trasladen de forma directa y automática a los surtidores locales. "Continuaremos aplicando este sistema para no trasladar sobresaltos al consumidor", aseguró Marín a través de sus canales oficiales.
