
Las estaciones de servicio amanecieron este 1° de julio con pizarras actualizadas. El incremento responde a la actualización de impuestos. Crece la brecha de precios entre las banderas.
La región arrancó el mes de julio con un nuevo dolor de cabeza para los automovilistas. Tras la actualización de los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) dispuesta por el Gobierno nacional, las estaciones de servicio aplicaron desde las primeras horas de hoy un nuevo ajuste en los surtidores.
Si bien el incremento porcentual se ubicó en torno al 1% -un salto de entre $18 y $25 por litro según la petrolera-, la suba empujó los valores a nuevos máximos históricos, dejando a la opción más económica al borde de una nueva barrera psicológica.
El impacto en el surtidor varía de acuerdo a la bandera de la estación de servicio. En la red de estaciones Shell, la nafta Súper pegó un salto y ya se comercializa a $2.199 por litro, apenas a un peso de los $2.200. Por su parte, la opción premium de la marca, la V-Power, trepó hasta los $2.454.
En tanto, la petrolera estatal YPF se mantiene como la alternativa más accesible del mercado local, aunque también ajustó sus valores. En sus bocas de expendio, la nafta Súper pasó a costar $2.112, mientras que la línea premium Infinia se ubicó en $2.282.
Se espera que en las próximas horas el resto de las banderas que operan en la región (como Axion y Puma) terminen de acomodar sus pizarras en sintonía con estos valores, consolidando un nuevo piso para el costo de vida y el transporte en la región del Gran Rosario.
