Verónica Paeras, esposa de uno de los dos ex policías acusados
En la antesala del juicio oral que se desarrolla desde este lunes en el Centro de Justicia Penal de Rosario, Verónica Paeras, esposa de Ezequiel Puntano, uno de los dos ex policías acusados de abuso sexual agravado contra una menor en Roldán, rompió el silencio para sostener la inocencia de los imputados, denunciar presuntas irregularidades en la investigación y describir el impacto que la causa tuvo sobre ambas familias.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa de streaming "Estado de Inocencia", donde la mujer aseguró que la reconstrucción de los hechos presentada por la Fiscalía "no se corresponde con las pruebas objetivas incorporadas al expediente".
Según la acusación del Ministerio Público de la Acusación, los entonces efectivos policiales interceptaron a la adolescente durante la madrugada del 3 de marzo de 2023 y, tras trasladarla en un patrullero, uno de ellos habría cometido el abuso mientras el otro permanecía en el vehículo. Por estos hechos, la fiscal Mariela Gusso solicitó una condena de 12 años de prisión para ambos acusados.
Una versión completamente distinta
Paeras sostuvo que esa reconstrucción difiere por completo de la que mantiene la defensa. Explicó que los policías regresaban a su base luego de cumplir un servicio y que, por indicación de una superior, detuvieron el patrullero para tomar una fotografía de rutina del lugar.
En ese contexto, afirmó que se encontraron con la adolescente, quien les habría manifestado que acababa de mantener una fuerte discusión con su novio.
Siempre de acuerdo con el relato de la entrevistada, uno de los efectivos confeccionó la correspondiente hoja de ruta, dio aviso al sistema de emergencias 911 y comunicó la situación a la jefatura. Posteriormente, siguiendo instrucciones superiores, trasladaron a la joven hasta su domicilio, donde fue entregada a su madre, quien habría firmado la documentación correspondiente.
Verónica Paeras y Ezequiel Puntano
Las pruebas que destaca la defensa
Durante la entrevista, Paeras aseguró que existen dos elementos probatorios que, a criterio de la defensa, resultarán determinantes durante el juicio.
El primero corresponde al registro satelital (GPS) del patrullero, que -según afirmó- indica que el móvil permaneció detenido "menos de cuatro minutos" en el lugar donde se sitúan los hechos investigados. "En cuatro minutos no se puede hacer el acto atroz que dice la supuesta víctima que se cometió. Es imposible", sostuvo.
El segundo punto mencionado fueron las pericias genéticas. Según Paeras, los estudios realizados no detectaron ADN de ninguno de los dos acusados en el cuerpo de la denunciante y el único perfil genético hallado correspondería a quien entonces era el novio de la joven.
Críticas a la investigación
La esposa del imputado también cuestionó el desarrollo de la investigación penal. Aseguró que en la denuncia inicial la adolescente habría mencionado la participación de tres hombres que se desplazaban en un automóvil Mercedes Benz negro, una línea investigativa que, según afirmó, nunca fue profundizada. "¿Cómo está el auto negro? ¿Por qué no investigaron al novio y a esos tres masculinos?", planteó durante la entrevista.
Asimismo, sostuvo que la prisión preventiva de los dos ex policías responde más a su condición de integrantes de la fuerza que a la solidez de las pruebas reunidas. "Si ellos hubiesen sido civiles, estarían afuera. ¿Sabés por qué están ahí? Por tener un uniforme", expresó.
El impacto en las familias
Paeras también describió las consecuencias personales y económicas que, según afirmó, provocó la prolongada detención de los acusados.
Relató que ambos permanecen alojados en la Unidad Penitenciaria de Piñero, sin percibir haberes y bajo un régimen carcelario estricto, situación que obligó a sus familias a afrontar numerosas dificultades.
"Es una tortura. Nos duele a nosotros que tenemos una vida acá afuera y podemos manejarnos, pero llega la noche y te agarra la angustia. Imaginate ellos ahí adentro sabiendo que son inocentes", manifestó.
Finalmente, reveló que los acusados rechazaron una propuesta de juicio abreviado que contemplaba una pena de diez años de prisión. "Ni locos lo aceptaron, porque ellos no hicieron nada", afirmó.
El juicio oral comenzó este lunes y se extenderá hasta el próximo 24 de julio. Mientras la Fiscalía sostiene la acusación y solicita una condena de 12 años de prisión, la defensa buscará demostrar durante el debate que las pruebas técnicas respaldan la inocencia de los dos ex policías.
