La Asociación de Profesionales de la Policía (APROPOL) expuso la crítica situación que atraviesan trabajadores y reclusos en la Unidad 1. "No son drones, es una plaga", ironizaron.

La Unidad Penitenciaria N° 1 de Coronda, uno de los penales más emblemáticos de la provincia de Santa Fe, vuelve a estar en el ojo de la tormenta. En las últimas horas, la Asociación de Profesionales de la Policía (APROPOL) -entidad gremial que desde 2001 actúa como voz de los trabajadores del sector- lanzó una dura advertencia sobre las deplorables condiciones de higiene en el establecimiento.
A través de sus canales oficiales, el gremio difundió imágenes que dan cuenta de una presencia de roedores en diversas áreas de la cárcel. La denuncia no solo apunta al riesgo sanitario que esto implica, sino que también carga contra la gestión política de la seguridad en la provincia.
"En Coronda (U1) los roedores acompañan al personal y espían a los presos. No son drones, son una plaga que muestra la crisis que el gobierno quiere ocultar", sentenciaron desde APROPOL."¿Te das cuenta por qué los funcionarios te piden que te informes con ellos?", cuestionaron, sugiriendo que la realidad puertas adentro dista mucho de los reportes oficiales.
La situación en la U1 no es nueva, pero el reclamo de APROPOL pone de relieve que las inversiones en infraestructura y desinfección no estarían alcanzando para contener el deterioro del sistema carcelario. La presencia de ratas y otras plagas representa un foco de infección potencial para enfermedades como el hantavirus o la leptospirosis, afectando tanto a quienes cumplen condena como a quienes deben custodiarlos.
