
El popular carrito ubicado en la intersección de la Ruta 11 y Genaro Roldán fue blanco de la delincuencia por vez número once. En esta ocasión, los asaltantes no solo causaron destrozos y robaron mercadería, sino que se tomaron el tiempo de encender el fuego y prepararse comida en el lugar.
La indignación y la incredulidad se apoderaron nuevamente de Gastón, el dueño de "Chori al Toque", un conocido carribar de la ciudad de San Lorenzo que parece haberse convertido en un blanco fijo para los delincuentes de la zona. En las últimas horas, el comercio sufrió su robo número once, pero esta vez con un detalle que roza lo absurdo: los ladrones decidieron hacer una pausa en el acto delictivo para cocinarse un botín culinario.
El hecho ocurrió en el puesto gastronómico situado en la transitada esquina de Ruta 11 y Genaro Roldán. Según relató su propio dueño, los malvivientes forzaron la entrada utilizando una barreta, destrozaron las instalaciones y se llevaron los elementos de valor que encontraron a mano.
"Aparte de robar, se pusieron a cocinar"
Lo que parecía ser un robo más en la larga lista de padecimientos del comerciante, tomó un giro insólito cuando un vecino que pasaba por la zona advirtió una actividad extraña dentro del local y decidió alertar al propietario.
Con una mezcla de bronca y resignación, Gastón relató la secuencia: "Entraron a robar otra vez, once veces, ya vamos por las once veces. Lo más loco que me pasó es que se pusieron a cocinar. Rompieron todo y prendieron el fuego y se pusieron a cocinar. Me llamó un muchacho que pasó, me dice, ¿Qué están haciendo? Aparte de robar, se pusieron a cocinar, no se puede creer".
El saldo del undécimo ataque a "Chori al Toque" dejó importantes daños materiales, aunque, afortunadamente para el dueño, los delincuentes omitieron llevarse los elementos más costosos para el funcionamiento del negocio, lo que Gastón atribuye al estado en el que se encontraban los ladrones.
"Barretearon y... me llevaron todo. Por suerte no fue mucho, se llevaron todo lo que estaba sobre el mostrador. No sé, no entiendo, capaz estaban muy drogados porque se olvidaron de llevarse la garrafa y todo", contó azorado el comerciante víctima de la inseguridad.
