En las últimas horas fueron identificadas oficialmente las víctimas del doble homicidio ocurrido en la zona de islas sobre el río Coronda, a la altura de Sauce Viejo. Se trata de José Oscar Cabrera (30) y Martín Félix Cabrera (31), primos entre sí y vecinos de la región.
Según relataron familiares de los fallecidos, ambos habían salido el martes por la tarde en una canoa rumbo a la isla, como lo hacían habitualmente, con la intención de pescar y cazar carpinchos. La actividad, explicaron, formaba parte de una estrategia de subsistencia para llevar alimento a sus hogares.
La salida y la desaparición
Los primos partieron entre las 18 y las 19 horas por un brazo de la laguna, tomaron el canal del río costero y se dirigieron al mismo lugar de siempre. De acuerdo al testimonio de sus allegados, solían regresar durante la madrugada o, en su defecto, al día siguiente por la mañana. Esta vez, no volvieron.
La preocupación familiar se transformó en tragedia cuando una mujer del entorno reconoció en un video y una fotografía una lancha hallada a la altura de Sauce Viejo. Se trataba de la embarcación utilizada por uno de los Cabrera.
Poco después, se confirmó el peor desenlace: ambos fueron encontrados sin vida y presentaban heridas de arma de fuego.
Dudas sobre la escena del hallazgo
Desde el primer momento, la familia manifestó fuertes cuestionamientos sobre las circunstancias en las que fueron encontrados los cuerpos. Según trascendió, en el lugar habría carne, una vaca faenada y un perro muerto, elementos que los allegados consideran incompatibles con los hábitos de las víctimas.
Aseguran que los primos nunca salían con perro y que jamás se dedicaron al robo de ganado. “El que faena una vaca no la deja tirada”, señalaron, al tiempo que indicaron que en los registros audiovisuales que circularon no se observan con claridad esos elementos.
Estas inconsistencias reforzaron la sospecha de que la escena habría sido manipulada.
Sospechas de un homicidio premeditado
La principal hipótesis de la familia es que el doble crimen habría sido cometido en otro punto del río, en la zona conocida como La Blanca, cerca de Alto Verde, y que luego la canoa fue liberada para que derivara hasta Sauce Viejo.
Sostienen que el objetivo habría sido simular un caso de abigeato para justificar el ataque y responsabilizar a las víctimas. En ese marco, señalaron que sospechan de un hombre con antecedentes violentos, presuntamente vinculado a otros hechos graves, aunque evitaron dar nombres públicamente.
Según indicaron, los primos Cabrera no tenían conflictos previos ni disputas territoriales. “Iban a la isla solo a rebuscársela”, repiten sus familiares, quienes describen a las víctimas como personas tranquilas y sin antecedentes.
Avanza la investigación
El fiscal interviniente ya tomó contacto con la familia y les solicitó avanzar con la denuncia formal. Mientras tanto, el dolor por la pérdida se combina con la desconfianza hacia la hipótesis inicial del caso.
Para los allegados, no se trató de un accidente ni de un enfrentamiento fortuito, sino de un doble homicidio planificado. En ese sentido, reclamaron que la investigación avance sin encubrimientos y que se llegue a los responsables.
“Alguien la tiene que pagar”, sostienen, y aseguran que no aceptarán una versión que, según denuncian, busque cerrar el caso con pruebas falsas.
