Un sector del activismo obrero difundió un duro comunicado en el que convoca a “defender la ocupación de FATE con piquetes masivos” y a poner en marcha un plan de lucha que trascienda los límites de la fábrica de neumáticos de San Fernando.

El documento plantea que el conflicto en la histórica empresa del neumático se ha convertido en un caso testigo frente a lo que define como un proceso de “industricidio” y ajuste contra la clase trabajadora. En ese marco, cuestiona tanto a la patronal como a las conducciones sindicales y a los organismos laborales por lo que consideran una respuesta insuficiente frente a despidos, cierres y cambios en las condiciones laborales.
Ocupación, reclamo y críticas
Según el comunicado, la ocupación de la planta se resolvió luego de “un retroceso sistemático en salarios y condiciones de trabajo”, en un contexto de paritarias congeladas y reducción de personal. Se señala que en los últimos tiempos se habrían perdido cerca de mil puestos de trabajo entre despidos y retiros voluntarios, a lo que ahora se sumarían unos 900 trabajadores afectados por el cierre.
Los trabajadores que impulsan la medida sostienen que la ocupación no solo es una protesta contra el cierre, sino también una acción para impedir el presunto vaciamiento de materias primas y maquinaria.
El texto apunta directamente contra la conducción del SUTNA, a la que acusa de haber privilegiado audiencias y conciliaciones en los ministerios de Trabajo sin lograr revertir la situación. También cuestiona la fragmentación interna del sindicato y reclama la convocatoria a una asamblea general que vote un plan de lucha unificado.
En paralelo, denuncia que parte del predio sería destinado a otros emprendimientos empresariales vinculados al mismo grupo económico, mientras la empresa buscaría un socio tecnológico internacional. Para los firmantes, esto confirmaría que el cierre no responde a una crisis terminal sino a una “reconversión” que deja afuera a los trabajadores.
Un conflicto que trasciende a la fábrica
El comunicado enmarca la situación en un escenario nacional e internacional de cierres y despidos, y vincula el conflicto con la aplicación de reformas laborales impulsadas por el gobierno de Javier Milei, al que acusa de promover un ajuste contra el activismo sindical.
En ese contexto, se convoca a extender la solidaridad al conjunto del gremio del neumático, a sindicatos de la Zona Norte y a otros sectores en conflicto, con la propuesta de organizar piquetes masivos para “rechazar cualquier tentativa de desalojo” y exigir la reincorporación de todos los despedidos.
“La ciudadela obrera es San Fernando”, afirma el documento, que concluye con un llamado a rodear la planta y profundizar la ocupación como eje central de la confrontación.
El conflicto en FATE, que suma tensión en el sector industrial, se perfila así como un nuevo foco de disputa sindical y política en un escenario económico ya atravesado por recortes y reestructuraciones empresariales.
