El expresidente fue recibido por el gobernador en la Casa Gris, donde dialogaron sobre la situación económica y social del país, el federalismo y la corrupción. Además, cuestionó con dureza a Javier Milei y advirtió que los sectores más humildes “están muy mal”.
El gobernador Maximiliano Pullaro recibió este sábado por la mañana al expresidente Eduardo Duhalde en la Casa Gris, en un encuentro durante el cual analizaron el complejo panorama económico y social de la Argentina, los desafíos del federalismo y la necesidad de construir respuestas institucionales frente a la coyuntura nacional.
De la reunión también participaron el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia, y el presidente provisional del Senado provincial, Felipe Michlig.
Durante la conversación, la figura del expresidente Raúl Alfonsín ocupó un lugar destacado. En ese marco, Duhalde le obsequió a Pullaro un ejemplar de su libro “Don Raúl. Recordando a un demócrata”.
Luego del encuentro, el mandatario santafesino agradeció la visita y reivindicó el papel desempeñado por Duhalde en uno de los períodos más complejos de la historia reciente del país.
“Fue un honor recibir al expresidente Duhalde, una de las figuras a las que, junto con Alfonsín, le tocó conducir a la Argentina en uno de los momentos más difíciles para defender la democracia”, expresó Pullaro.
La reunión adquirió además una significativa dimensión política por los elogios que el histórico dirigente peronista dedicó al gobernador santafesino, a quien ubicó entre las figuras con mayor proyección nacional.
“Es un gran gobernador, un hombre joven, que es lo que necesita el país”, afirmó Duhalde ante los periodistas que lo abordaron a la salida de la Casa Gris.
El expresidente contó que se reunió con Pullaro para conversar sobre el futuro del país y, especialmente, sobre un proyecto en el que trabaja para combatir lo que definió como la “corrupción estructural” existente a nivel nacional.
En ese sentido, aseguró que el mandatario santafesino “Es uno de los grandes candidatos de futuro, por su edad y porque gobierna una de las provincias más grandes”, sostuvo.
La corrupción como “el gran problema argentino”
Duhalde consideró que la corrupción representa el principal obstáculo que enfrenta actualmente la Argentina y señaló que trabaja en una propuesta para combatirla mediante la incorporación de herramientas tecnológicas.
“El gran problema argentino actual es la corrupción. Ese es el gran problema y estamos trabajando para resolverlo”, manifestó.
Consultado sobre la manera de avanzar en ese sentido, explicó que su propuesta toma como referencia experiencias desarrolladas en países europeos. “Como lo han resuelto otros países: tecnológicamente”, respondió. Además, reveló que Pullaro “me dijo que está dispuesto a colaborar. Todo muy bien”, agregó.
Duras críticas contra Milei
Durante el breve contacto con la prensa, el exmandatario también cuestionó al presidente Javier Milei por sus expresiones sobre las Islas Malvinas y consideró que su posición experimentó cambios. “El año pasado dijo que había que hacerles caso a los malvinenses y este año cambia”, señaló Duhalde.
Cuando un periodista le preguntó si consideraba a Milei un “oportunista político”, el dirigente peronista respondió con dureza: “Peor que eso. Es un hombre que no sabe nada y que habla, habla, habla”.
En el mismo sentido, se mostró convencido de que el actual oficialismo nacional será derrotado electoralmente: “Le vamos a ganar la próxima elección”, afirmó.
“La gente humilde está muy mal”
Duhalde también trazó un diagnóstico crítico sobre la realidad económica y social del país. Consideró que el programa impulsado por el Gobierno nacional encuentra respaldo principalmente entre quienes mantienen una situación económica favorable, pero advirtió sobre las consecuencias que soportan los sectores populares.
“Lo defiende la gente que está bien económicamente, muchos lo defienden, pero la gente humilde, que es de la que más tenemos que ocuparnos, la gente pobre, la gente de los barrios, está muy mal, muy mal”, remarcó.
Finalmente, reconoció que el peronismo necesita atravesar un proceso de renovación. Sin embargo, evitó profundizar sobre las razones por las cuales esa transformación todavía no se produjo.
“Por supuesto”, respondió cuando le preguntaron si su espacio político debía renovarse. Ante la consulta siguiente, cerró lacónicamente: “No tengo ganas de hablar de eso”.
El sorpresivo encuentro fua analizado como una estrategia para la construcción de vínculos de Pullaro con referentes históricos de diferentes espacios políticos, en un escenario marcado por las tensiones entre las provincias y el Gobierno nacional.
