
El perro fue atropellado, agonizaba al costado de la calle y nadie lo reclamó. Una joven decidió rescatarlo y, junto a su familia, afronta un tratamiento veterinario costoso. Ahora lanzaron una campaña solidaria para reunir fondos y darle una segunda oportunidad.
Lo que comenzó como un acto espontáneo de solidaridad se transformó en una carrera contrarreloj para salvar la vida de Spike, un perro callejero que fue atropellado en San Lorenzo y que hoy enfrenta un complejo proceso de recuperación. La familia que decidió rescatarlo lanzó una campaña solidaria para reunir el dinero necesario para costear su tratamiento veterinario, luego de que las complicaciones posteriores a una amputación multiplicaran los gastos.
Spike fue encontrado el pasado 17 de julio en la zona de Presidente Perón al 2800. Había sido atropellado y permanecía tendido en el lugar con una gravísima lesión en una de sus patas traseras. Según relató Camila, la joven que encabezó el rescate, el animal presentaba una fractura expuesta con una importante destrucción de tejidos y múltiples fracturas óseas.
"Vi que una chica había publicado que el perrito seguía ahí y que nadie había ido a buscarlo. Sabía que si no íbamos se iba a morir", recordó la joven en diálogo con SINTESIS, aclarando que no pertenece a ninguna organización proteccionista, aunque suele colaborar en distintos rescates de animales.
Ante la gravedad del cuadro, los veterinarios determinaron pocos días después que la única alternativa para evitar una infección irreversible era amputarle la pata afectada. La operación permitió salvarle la vida y, en un primer momento, la recuperación avanzaba de manera favorable.

Sin embargo, una semana más tarde comenzaron nuevas complicaciones. La herida empezó a sangrar de manera persistente y Spike debió ser internado de urgencia tras sufrir una severa anemia por la pérdida de sangre. Durante los estudios también le diagnosticaron ehrlichiosis, una enfermedad bacteriana transmitida por garrapatas que provoca hemólisis y agrava los cuadros hemorrágicos.
Como consecuencia de ese cuadro, el perro necesitó una transfusión de sangre y permanece internado mientras los veterinarios evalúan una nueva cirugía para retirar tejido comprometido y volver a cerrar la herida, reiniciando prácticamente todo el proceso de recuperación.
Los costos médicos crecieron rápidamente. La familia explicó que cada día de internación ronda los 350.000 pesos, la compra de sangre demandó unos 200.000 pesos y la nueva intervención quirúrgica tendría un costo estimado de entre 600.000 y 800.000 pesos, una cifra muy difícil de afrontar sin ayuda.
Por ese motivo decidieron iniciar una campaña solidaria. Mientras organizan una rifa para recaudar fondos, también apelan a las donaciones directas de quienes deseen colaborar con Spike.

Pese a todo, Camila mantiene la esperanza. Contó que Spike es un perro joven, de entre dos y cuatro años, que tras la amputación había logrado adaptarse rápidamente a caminar con tres patas y se mostraba activo y con ganas de vivir. "Por suerte se adaptó muy bien, pero pasó esto de que la herida se abrió", lamentó.
La joven también explicó que, por las condiciones en las que fue encontrado, todo indica que se trataba de un perro en situación de calle. Las cicatrices en su cuerpo, el desgaste de sus dientes, las uñas extremadamente cortas y la enfermedad que padece evidencian, según sostuvo, que vivía en condiciones muy adversas.
Por el momento, la prioridad absoluta es lograr su recuperación. Recién cuando reciba el alta y complete el tratamiento comenzarán a buscar un hogar de tránsito o una familia que pueda adoptarlo, ya que en la vivienda de sus rescatistas conviven gatos y Spike no se adapta a ellos.
Quienes deseen colaborar con esta historia de solidaridad pueden realizar una transferencia al alias SONIAMORTIZ, destinado exclusivamente a afrontar los gastos veterinarios de Spike y ayudar a que este perro tenga, por fin, la oportunidad de empezar una nueva vida.
