Abel Bertoni quedó en prisión preventiva por el homicidio de la mujer en Capitán Bermúdez. El fiscal Aquiles Balbis reveló que las cámaras de la vivienda habían sido sustraídas o dañadas, pero otro dispositivo registró sus ingresos y salidas. El móvil continúa bajo investigación y no se descartó un posible abuso sexual.
Una cámara que se encontraba “un tanto oculta” permitió reconstruir los movimientos de Abel Bertoni en la vivienda de Roxana Andrea Villarreal y se convirtió en una evidencia central para la investigación de su muerte.
Así lo explicó el fiscal Aquiles Balbis después de la audiencia realizada en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo, donde el hombre de 40 años fue imputado por homicidio doloso y quedó en prisión preventiva por el plazo de ley.
El cuerpo de Villarreal había sido encontrado el martes por la noche en su domicilio de calle 9 de Julio al 500, en Capitán Bermúdez. Su hijo y una amiga llegaron a la casa después de que la mujer no respondiera los llamados y la hallaron sin vida en un dormitorio.
Tras las primeras actuaciones y el relevamiento de cámaras y testimonios, la Policía de Investigaciones detuvo a Bertoni el miércoles durante un allanamiento en avenida San Lorenzo al 2500.
Según explicó Balbis, el acusado realizaba trabajos de albañilería en una propiedad lindera y había ingresado a la vivienda de la víctima en el marco de una refacción que debía efectuar.
“La recopilación de evidencia fue muy importante”, sostuvo el fiscal, quien destacó el trabajo de la PDI y de la Unidad Regional XVII desde el momento en que se conoció el hallazgo.
Roxana Villarreal, víctima de un brutal crimen en Capitán Bermúdez
Al presentarse en el domicilio, los investigadores advirtieron que cámaras de vigilancia ubicadas en la cocina y en el ingreso al patio de la casa habían sido sustraídas. Para la Fiscalía, esa maniobra habría tenido como finalidad eliminar registros del hecho y “garantizar impunidad”. Sin embargo, el relevamiento permitió localizar otra cámara que aportó imágenes de los movimientos del imputado.
“Pudimos establecer, justamente por una cámara que se encontraba un tanto oculta, el ingreso y el egreso entre las 10.56 de la mañana y las 11.37 de esta persona, de Abel Bertoni, al domicilio de la víctima”, detalló Balbis.
Una vez en el interior de la casa, Bertoni abordó a la víctima y se desplazaron hasta el interior de la habitación principal. Allí, la arrojó al piso y le propinó múltiples golpes en rostro y en su cabeza; los que habrían provocado el fallecimiento de Villarreal.
De acuerdo con la reconstrucción expuesta por el fiscal, Bertoni salió por primera vez unos veinte minutos después de haber entrado. En ese registro se lo observa limpiándose las manos, un movimiento que la acusación relaciona con la posible presencia de sangre de la escena.
Balbis también señaló que, al salir, el hombre caminó en una dirección contraria a la propiedad donde estaba trabajando. Posteriormente regresó a la casa de Villarreal y permaneció allí algunos minutos más.
En una nueva salida, llevaba una bolsa en la que, según la interpretación de los investigadores, habría transportado elementos compatibles con las cámaras de vigilancia retiradas de la vivienda.
“Luego se retira, desconocemos el lugar. Entendemos que fue a despojarse de esos elementos y posteriormente regresa a la vivienda en la cual se encontraba realizando trabajos de albañilería”, explicó el funcionario judicial. El destino de ese recorrido y la localización de los objetos forman parte de los aspectos que todavía deben esclarecerse.
Sala de audiencias en la que fue imputado Bertoni este jueves
Consultado sobre cómo había accedido Bertoni al domicilio, el fiscal indicó que su presencia estaba vinculada con trabajos de refacción. El propietario de la vivienda lindera era quien lo había contratado y, según las averiguaciones reunidas, también se había ofrecido un servicio para la casa de Roxana y se habían realizado gestiones vinculadas con los materiales necesarios.
Otro dato señalado por Balbis es que los registros relevados muestran únicamente a Bertoni ingresando y saliendo durante el período investigado. Después de su último egreso, no se observó el acceso de otra persona hasta la llegada del hijo de la víctima y su amiga.
Pese a los avances que permitieron formular la imputación, el motivo del crimen continúa abierto. El fiscal remarcó que habían transcurrido apenas 48 horas y evitó sostener hipótesis que todavía no cuentan con respaldo suficiente.
“No descartamos otros móviles. No estamos en condiciones de avanzar y hacer afirmaciones ni suposiciones en tal sentido”, afirmó. En ese marco, anticipó medidas de carácter biológico y otras vinculadas con cuestiones económicas, cuyos resultados podrían llevar a revisar la calificación legal.
La acusación formulada en la audiencia fue por homicidio doloso, delito que contempla una pena de entre ocho y veinticinco años de prisión. Balbis aclaró que profundizarán la investigación y que, si corresponde, rectificarán esa calificación.
También se analiza el teléfono de Villarreal. Según indicó el fiscal, se detectaron aplicaciones y mensajes borrados, circunstancias que podrían estar vinculadas con una manipulación del dispositivo y que requieren un examen específico.
Fiscal de San Lorenzo, Aquiles Balbis, en rueda de prensa, tras la audiencia imputativa
En cuanto a otros posibles faltantes, señaló que hasta ese momento no se habían constatado objetos de valor sustraídos, ni la familia había informado ausencias adicionales.
Sobre la causa de muerte, Balbis informó que los elementos disponibles indican múltiples traumatismos en el cráneo, entre ellos uno de gravedad. No obstante, aclaró que el informe definitivo de la autopsia todavía no había sido recibido.
El examen del cuerpo fue dispuesto en el Instituto Médico Legal de Rosario bajo el protocolo de investigación de femicidios. Ante una consulta puntual durante la ronda de prensa, el fiscal confirmó además que un posible abuso sexual no había sido descartado.
Por último, informó que Bertoni registra antecedentes condenatorios desde 2022, aunque no precisó por qué delitos. Con el imputado en prisión preventiva, la investigación continuará sobre el móvil, los resultados forenses, el análisis del celular y el destino de los elementos retirados de la vivienda.
