La aparición de una gran cantidad de peces muertos flotando en el río Carcarañá generó preocupación entre vecinos y pescadores de distintas localidades del sur santafesino. Las imágenes, que comenzaron a circular durante el fin de semana en redes sociales, muestran numerosos ejemplares arrastrados por la corriente y otros en estado de descomposición sobre las orillas.

La presencia de peces muertos fue advertida en un amplio tramo del curso de agua, desde San José de la Esquina hasta Oliveros. Hasta este martes, según indicaron pobladores de la zona, continuaban observándose ejemplares que seguían bajando con el caudal.
Toma de muestras y advertencia oficial
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe informaron que ya comenzaron a tomar muestras de agua y de los peces muertos en distintos sectores del río para determinar el origen del fenómeno. Además, reiteraron la recomendación de no consumir los pescados que aparezcan muertos, debido a su estado de descomposición y al riesgo sanitario que ello implica.
El secretario de Biodiversidad provincial, Alejandro Luciani, explicó que se están evaluando “distintas hipótesis” para establecer qué provocó la mortandad, aunque señaló que la principal apunta a factores ambientales.
Según detalló el funcionario, la fuerte tormenta registrada el jueves pasado, principalmente en el centro-sur de Córdoba y el oeste de Santa Fe, pudo haber removido gran cantidad de materia orgánica acumulada en el lecho del río.
“Esto habría generado un mayor consumo del oxígeno disponible en el agua, provocando un cuadro de hipoxia que afecta directamente a los peces”, indicó. Esta situación también explicaría la presencia de espuma en la superficie, visible en varios de los videos difundidos, que se habría originado por esa misma materia orgánica removida.
Luciani agregó que durante la recorrida realizada por personal del ministerio, pescadores y pobladores mencionaron la existencia de una laguna en territorio cordobés con numerosos peces que, producto de la crecida, habrían desembocado en el Carcarañá. Allí, las altas temperaturas y la baja disponibilidad de oxígeno habrían generado la muerte masiva.
¿Contaminación química?
No obstante, desde la Provincia aclararon que la hipótesis de contaminación no fue descartada. Las muestras recolectadas serán sometidas a estudios de laboratorio para determinar si existe la presencia de algún tipo de sustancia química que haya afectado el curso de agua.
Consultado sobre la posibilidad de que curtiembres ubicadas a la vera del río puedan estar vinculadas a un eventual episodio contaminante, Luciani sostuvo que “no se descarta nada”.
En esa misma línea, el presidente comunal de Pueblo Andino, Federico Martello, planteó otra alternativa: que las lluvias recientes hayan arrastrado sedimentos con agroquímicos acumulados en campos que drenan hacia el Carcarañá.
Controles y resultados en espera
Desde el gobierno provincial señalaron que en los últimos dos años se vienen realizando tareas de “inspección permanente” en los cursos de agua santafesinos para detectar derrames de líquidos sin tratar y que, hasta el momento, no se habían registrado irregularidades.
Los resultados de los análisis de laboratorio podrían conocerse en los próximos días y serán clave para determinar si se trató de un fenómeno ambiental asociado a factores climáticos o si existió algún tipo de contaminación que haya impactado en el ecosistema del río.
Mientras tanto, la preocupación crece entre quienes viven y trabajan a la vera del Carcarañá, a la espera de respuestas oficiales que permitan esclarecer lo sucedido.
