Santiago García

Santiago García

Política

Por Santiago García

El año electoral está formalmente iniciado, el propio Presidente Macri se encargó de lanzarlo este miércoles pasado en la apertura de sesiones legislativas. El interrogante queda planteado ante un nuevo contexto socio político: la gente votó por un cambio ¿votará ratificando ese rumbo y por ende dándole un apoyo al gobierno o está arrepentida y buscará otro rumbo?

Este interrogante será trasladado prácticamente a todos los rincones del país, particularmente en nuestra provincia con la decisión de unificar las elecciones locales con las nacionales.  Condimentando esto, está la franca tensión del Socialismo con la UCR, a raíz de la integración de estos a Cambiemos y, como si fuera poco, dirigentes del Peronismo plantean un acercamiento formal con el Socialismo Santafesino.  Es ahí donde entran a tener su valor preponderante los dirigentes locales. Su capacidad de administración e influencia en la población será articulada con la imagen de la gestión nacional y viceversa, los que tengan mala opinión de la población en su ciudad podrán ser perjudicados o beneficiados por la ola nacional. 

En nuestra región se eligen intendentes en varios distritos.

 

Puerto 

En Puerto Gral. San Martín, todo hace presumir que Carlos De Grandis irá por su quinto mandato. Una demostración de cómo los referentes territoriales pueden mantener su espacio más allá de los avatares nacionales y más allá de algunas operaciones que han buscado emparentarlo con los varones del conurbano bonaerense. 

Este último año no se ha escuchado la voz de su archi opositor el concejal de Frente Puertense Jorge Ru y si bien hay rumores de candidaturas sorpresas” aún no hay nada serio como para que sea digno de ser mencionado ante la población. Por su lado, el Frente Cívico, la UCR y el PRO debaten su destino, pero lejos está en su horizonte la posibilidad de hacerse de la Intendencia de Puerto.

 

Beltrán

Fray Luis Beltrán también elige Intendente o Intendenta (?) Todo indica que la sorpresa del 2013, la profesora de historia Liliana Canut, intentará ir por la reelección. No le fueron fáciles estos años, cabalgando entre lobos de su propio espacio, UCR, Socialistas y el Pro por un lado y las panteras hambrientas del Peronismo por otro. 

Con una administración complicada en cuanto a lo económico, el cierre de ArZinc la principal empresa en aportes y generadora de empleo de la ciudad, una cooperativa de agua que provee el vital servicio totalmente quebrada, calles desvastadas, funcionarios de su gabinete cuestionados, otros que se fueron, por mencionar sólo algunos de los problemas más emergentes. Con un concejo adverso, con la renuncia de concejales de su propio espacio y fundamentalmente carente de operadores políticos que puedan ordenar la agenda de la ciudad, Liliana Canut ha logrado llegar al final de su mandato: todo un logro en sí mismo. Así y todo tomó la decisión de intervenir y hacerse cargo de la Cooperativa de agua y hoy está llevando adelante distintas obras de vital importancia para la ciudad; cloacas, agua y bacheos. El triunfo de Liliana Canut en el 2013 se dio básicamente por la división del Peronismo local, Ortiz (con la figura del Chelo Albelo), Fraga, Cominelli, Monasterolo; jugaron cada uno por su lado, esta atomización le permitió a Canut hacerse de la intendencia. Hoy, cuatro años después, el peronismo parece haber tomado nota y se pusieron a leer el catecismo, por lo que todos repiten “para un compañero no hay nada mejor que otro compañero” y por lo que se ve y se escucha sólo dos candidatos irían a una “interna consensuada”:  Ortiz  y Cominelli (con el apoyo de Fraga y Monasterolo  respectivamente, aunque nunca se sabe hasta último momento qué harán estos veteranos de la política vernácula).  Ambos candidatos, Cominelli y Ortiz, aseguran respetar la antigua premisa de que “el que gana conduce y el que pierde acompaña” ¿Acompañará?.

 

Los gobiernos socialistas en la provincia de Santa Fe, que ya van por su tercer período (Binner, Bonfatti, Lifschitz) han agrandado exponencialmente la superestructura de gobierno, con reformas en apariencia “modernizadoras” que pretenden “descentralizar” y “desburocratizar” la gestión, pero que principalmente implican más cargos, nombramientos y  engrosamiento de la estructura política partidaria rentada. Tal es el caso del Ministerio de Educación, que aumentó exponencialmente su estructura sin que ello se traduzca en más eficiencia. Según lo publicado en la Nómina de autoridades en el Portal santafe.gov.ar, actualmente este Ministerio tiene 3 Secretarías, 7 Subsecretarías y 26 Direcciones provinciales. Muchos de estos cargos se inician como “Coordinaciones” (coordinadores y facilitadores es lo que sobra en la gestión socialista) y alcanzan el rango de Dirección provincial rápidamente sin sumar eficiencia. Tal es el caso de la Dirección provincial de Programas Socioeducativos, que tiene bajo su órbita a la educación hospitalaria y domiciliaria, que en este último año, casi no ha podido dar respuesta a los establecimientos que la solicitaron.  Otro claro ejemplo de reclutamiento de militancia socialista como facilitadores del Programa de formación docente continua “Escuela Abierta”, financiado por la Nación con el programa “Nuestra Escuela”. Si uno pega un vistazo a la estructura política ministerial llama la atención que hay una Dirección  provincial de Formación Docente Continua (a cargo de la Lic. Marta Díaz, jubilada como Delegada de la Regional VI), pero este programa de formación docente continua, precisamente está implementado por fuera de esta Dirección provincial con personas que provienen, en su mayoría, de ámbitos alejados de las escuelas ¿Serán parte de la “grasa militante socialista”? 

Otro ejemplo de este modus operandi es el de las reorganizaciones de establecimientos educativos. La Regional VI del Ministerio de Educación, ha tomado la modalidad de intervenir la dirección de las escuelas cuando detecta “irregularidades” o “conflictos” de variada índole.  Los períodos de “reorganización”, según la normativa vigente, no debe superar los dos años, aunque muchas veces se exceden estos tiempos y, lo que es peor aún, no se llevan a cabo auditorías ni evaluaciones institucionales de estas intervenciones que fundamenten su continuidad o que den por terminado el proceso. Tal es el caso de la Escuela Primaria Nº 550 de Granadero Baigorria, en la que el cese de la reorganización se dio en el mes de abril de este año, de un modo súbito: un día viernes el equipo directivo reorganizador levantó campamento casi sin tiempo para despedirse de docentes, alumnos y familias de la comunidad educativa y el lunes siguiente se hizo cargo de la reorganización del Hogar Escuela de la misma ciudad. Situación que permite sospechar que ya no era necesaria la intervención en el inicio del ciclo lectivo 2016 de la escuela 550 y que, de todos modos, se sostuvo para no dejar sin trabajo a las interventoras hasta que se consiguiera otra institución para ubicarlas. Y esta rotación de los mismos equipos desde una escuela intervenida a otra por reorganizar, permite ubicar a personas que le son funcionales como si fueran las personas indicadas para cualquier institución, lo que levanta las sospechas que tiene más que ver con afinidad partidaria y favoritismo hacia la militancia socialista, que con idoneidad pedagógica o de gestión para el cargo. Una situación similar se ha dado en la Escuela Técnica N° 293 de Capitán Bermúdez, cuyo equipo directivo reorganizador fue reubicado luego de una experiencia normalizadora no muy exitosa en la Escuela Naval de Rosario y no hay hasta el momento una auditoría de su gestión,  que lleva casi dos años. Y así hasta garantizar una jubilación como directores reorganizadores. 

A diario escuchamos las demandas de las escuelas de la región y de la provincia, que no tienen los recursos humanos suficientes para hacer frente a la complejidad de las escuelas. Y la respuesta de los responsables políticos es que no hay presupuesto. Lamentablemente, sí lo hay para toda esta infraestructura.

corcho