Noelia, de San Lorenzo a Estocolmo

Noelia Belén Sánchez, bailarina de danza clásica, “ciudadana distinguida” de San Lorenzo, con tan sólo 27 años ya cuenta con una brillante carrera internacional.

noelia1.jpg

Por estos días Noelia está de visita en San Lorenzo, distendida, con “cara de vacaciones” como ella dice. Pero como “los bailarines no pueden parar de bailar” aprovechó a dictar algunos Seminarios en el Centro Cultural de San Lorenzo, lugar donde se inició en la danza siendo muy pequeña, allá por el  año 97, con los maestros Eduardo Ibáñez, Silvina Castillo y Adriana Picardo.

A los 12 años, movilizada por sus intensas ganas de bailar y con una claridad y vocación por la danza, viajó a Buenos Aires a realizar seminarios intensivos, donde conoció a dos  maestros, Nadia Freedom y Alejandro Totto, quienes la prepararon para ingresar al Teatro Colón.

Con tan sólo trece años de edad, Noelia comenzó a viajar a Buenos Aires los fines de semana para tomar clases y luego de una intensa preparación audicionó en el Teatro Colón y quedó seleccionada entre más de 50 postulantes, ingresando como becaria en el año 2004. Con 14 recién cumplidos, se mudó a Buenos Aires y sus padres viajaban todos los domingos a verla. 

Cuando le preguntamos a esta brillante joven acerca del sacrificio que implica la carrera de bailarina clásica con exigencias como las del Teatro Colón,  Noelia respondió serena…  “sacrificio y esfuerzo como cualquier carrera; en mi caso a más temprana edad me fui de mi ciudad, de mi casa y empecé a hacer sacrificios antes, pero a esa edad lo único que quería era bailar, no pensaba mucho en los sacrificios, en ese momento no los vivía como sacrificios, esa era una preocupación de mis padres, yo sólo quería bailar”.

Luego de un año como becaria Noelia rindió los exámenes complementarios e ingresó como alumna regular del Teatro Colón. Allí cursó tres años y medio y tuvo la oportunidad de audicionar con el maestro chileno Claudio Muñoz, radicado en Houston, quedando seleccionada para un curso intensivo de verano de seis semanas en EEUU. Finalizado el curso la contrataron para integrar la Compañía juvenil y se quedó en EEUU durante todo el 2008 y el 2009.

Producto de la intensidad del trabajo, por ese entonces tuvo una lesión en la tibia, según ella cuenta “una parte fea de mi carrera, fue un proceso muy largo, me empecé a tratar en EEUU, luego volví y a pesar de que los bailarines nunca queremos parar y uno esta acostumbrado a aguantar dolores, la solución fue parar, por lo que estuve casi un año sin bailar”. “En esta etapa crecí muchísimo en varios aspectos, luego de un año de reposo pude volver a bailar aunque los pronósticos no eran los mejores. Retomé en Buenos Aires, empecé a tomar clases de nuevo hasta que ingresé en el Teatro Argentino de La Plata. Y cuando terminó mi contrato me convocaron en la compañía chilena dirigida por Marcia Haydee y me fui para allá, en principio por tres meses y como me ofrecieron continuar, estuve en Santiago de Chile, cuatro años”.

Recientemente Noelia retomó su proyecto de bailar en Europa, que había tenido que postergar por su lesión. En enero de este año viajó a tomar cursos y audicionar en la Opera de Berlín, en Hamburgo, en la Opera de Viena y en Estocolmo (Suecia), donde le ofrecieron un contrato por 4 meses hasta junio y se lo renovaron para la temporada 2017/2018. Así que luego de un descanso y unos días con su familia, disfrutando que próximamente va a ser tía, regresará en agosto a Estocolmo.  

noelia2.jpg

 “La inconsciencia de sólo querer bailar…”

En el relato de Noelia sorprende la convicción y la intensidad con dio cada paso, en cada objetivo que se fue proponiendo. La carrera de los bailarines, dice Noelia, “es una carrera corta.. uno empieza a tomar decisiones desde muy chico, el cuerpo se desgasta mucho, depende de la carrera que hayas hecho, de las lesiones que hayas tenido, es muy relativo, conozco bailarines de 42, 43 años que están muy bien.. pero la carrera no va mucho más que esa edad”.

La distinción del gobierno municipal de San Lorenzo a su labor y trayectoria fue para Noelia “emocionante, inesperada, muy movilizadora”. A las niñas que se están iniciando, Noelia “les diría que disfruten de la danza y que “sean ellas mismas, que hagan que a uno le hace bien, como yo lo hice cuando era como ellas: sólo quería bailar…”